“Bailando en la batalla”, explosión de colores en el primer álbum de Nil Moliner.

Ya llevamos un par de años reproduciendo en un bucle constante las canciones de Nil Moliner y contagiándonos de su alegría. Por fin, desde el pasado 21 de febrero, tenemos en nuestras manos su primer álbum, “Bailando en la batalla”, toda una mezcla de diferentes ritmos, colores y sabores, pero siempre con ese sello “Made in Nil Moliner”.

Si ya sois unos asiduos al blog, sabréis que os hemos ido hablando de los singles que ha ido publicado hasta la fecha, y si no lo sois, os animo a que os paséis por estos artículos. En resumen, la entrada de hoy se la voy a dedicar a esas canciones que no conocíamos dentro del disco.

La primera novedad es, “Tus alas blancas”. Si continuamos con la metáfora que he querido establecer en el titular, le otorgaría un filtro que se movería entre una gama de marrones, muy otoñal. Nil es un artista polifacético, que abarca cualquier tema con sus letras siendo brillante tanto en las más alegres como las nostálgicas, este tema es un ejemplo de ello. Unas alas que están a punto de dejar de cumplir su función, una caída previsible. Regalo para los oídos.

Si antes hablábamos de una canción con tintes nostálgicos, “Imaginaré” se podría encontrar varios tonos más oscura que la anterior. Primeramente, piensas que te vas a encontrar con una balada clásica apoyada en las teclas del piano. Curioso cuanto menos, Nil te mece en su voz, y según va avanzando la canción, añade condimentos al plato que lo hacen inconfundible. Una firma inigualable. A pesar del aire tristón de la letra, es luz, inventando un nuevo mundo. Muy pocos artistas son capaces de introducir esta contradicción en apenas 3 minutos.

Vamos coloreando un poco más este artículo con “Mis cicatrices”. Estoy segura que si allá por el Renacimiento los autores que llevaban por bandera el famoso “Carpe Diem”, hubiesen estado muy felices de conocer a nuestro Nil Moliner, pues al fin y al cabo esta canción se basa en ello. Los golpes duelen, pero lo mejor es levantarse y volver con ganas de nuevo, llevando por bandera el amor. Lo que me gusta de este tema, es ese carácter de acogida hacia todo aquel que le siga, pues a pesar de las dificultades que puedan ocurrir, tiene y con creces a un montón de fans a los que abrazar.

La última canción es “Por última vez” comenzando con un toque acústico, desemboca en un estribillo de un mar épico. Una preciosa despedida.

Nil ha sabido equilibrar la diferencia de sonidos de una manera asombrosa. Hasta la fecha de la publicación, la mayoría de las canciones estaban llenas de alegría y te invocaban esas ganas de salir a la calle a gritar sus temas. Ahora nos pone encima de la mesa “pequeños-grandes” oasis, con canciones más íntimas y para disfrutarlas contigo mismo. Muy buen debut para el catalán.

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