• diciembre 8, 2021 2:26 pm

Delirium Nostri

Cultura con un toque muy personal

Malú regresa con su regreso perfecto, llamado “Mil batallas”

Escribir la crítica de un disco es pan comido excepto cuando te aprieta en exceso el corazón. En ese momento caes en un bucle constante y te da coraje tener que quitarte los cascos o apagar la radio para que la vida continue. Esto es símbolo de que ese disco está hecho para narrar las constantes vitales de tu vida.

“Mil Batallas” es el disco que representa el regreso de Malú a la música, pero ella nunca se fue. Su propio nombre indica revolución y a pesar de no estar físicamente, su música es inmortal. Aunque este nuevo trabajo fuese publicado hace apenas unos días y yo ya haya rozado el centenar de veces escuchadas cada una de las canciones, la voz de “La Jefa” me sigue acariciando la piel como la primera vez.

Malú no entiende de in crescendos. Ella crea incendios desde el principio con una firmeza admirable. “Abran fuego” es la carta de presentación perfecta, donde demuestra que en este disco se ha convertido en una valiente superheroína que lucha contra viento y marea. Aunque, hace ya mucho tiempo que salva el día a día de los que nos declaramos sus fans.  Sus alas están desplegadas de una forma majestuosa.

De una emoción muy diferente a otra y tiro porque me toca. “Deshielo” es una canción que cala e invita a guerrear. Como la brisa de primavera, la voz de la cantante luce en su mejor momento y llena los pulmones de empoderamiento. Previene el ahogo con madurez y maestría.

“Secreto a voces” es una canción que nos sabemos mejor que nuestro DNI y por ello os dejamos el enlace al artículo en el que hablamos de ella.

A continuación, nos encontramos con el único dueto del disco compartido junto a Mario Domm, llamado “Después de la tormenta”. A pesar de que el disco está lleno de joyas, esta es una obra de arte melódica, donde la piel parece no existir, pues la canción entra directa a lo más profundo del ser humano. Dibujan felicidad en el aire, como un Sol radiante que para una tormenta oscura de verano.

“Mil batallas” también tiene su propio artículo el cual podéis leer a continuación.

De la fuerza huracanada llegamos a matices dolorosos. “Es tarde” es el quejido más clásico de la cantante madrileña donde es raíz, pero, además, en estos momentos tampoco se olvida del empoderamiento característico del disco. Surca los mares de un adiós con una elegancia sobrecogedora provocada por una base de ensueño. En contraposición encontramos “No me olvidaré de ti”, una canción que continua la estética de “Es tarde”, pero con una chispa de dulzura.

Hace unos días escuchábamos “Se busca” uno de los adelantos previos a la publicación del disco y una de nuestras canciones favoritas.

Probablemente la canción que me ha hecho saltar por los aires los oídos y el cerebro ha sido “Ingobernable”. Esta es una fuerte pisada, de las que saben a directo lleno de garra y aplausos. Indescriptible y profundamente ingobernable.

Tras ella llegan los remiendos en la piel que comienzan con “Vete”, una canción que se describe sola y finaliza con el bienestar de “Suiza”.

Para terminar tenemos “Tejiendo Alas”, la que es posiblemente la canción más especial para la cantante.

Es un disco medicinal y vitalista, que promete dejar huella en los resquicios de la historia. Gracias, querida Malú, por El Regreso perfecto.

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