• septiembre 20, 2021 2:32 am

Delirium Nostri

Cultura con un toque muy personal

(TBT) “Todos los hombres del presidente”: Un ejemplo de buen periodismo

“Todos los hombres del presidente”, fue una película estrenada en el año 1976, bajo el usado lema “basado en hechos reales” con la dirección de Alan J. Pakula.

La cinta narra como dos jóvenes periodistas trabajadores del Washington Post, destaparon el Caso Watergate. Este, comenzó con la apariencia de ser un caso sin importancia al producirse un robo de documentación en las oficinas del Partido Demócrata Estadounidense y finalizó con la renuncia de Nixon a su puesto como presidente del país.

La película, tiene una cierta apariencia a la estructura de una crónica. Comienza bajo una perspectiva generalista, usando las imágenes reales de la llegada de Nixon a la Casa Blanca. Este aporte, otorga una cierta apariencia de veracidad. En cuanto argumento, se contempla la rigurosidad seguida en una investigación periodística. Finalmente, culmina con un cierre de sumario, con la repercusión del caso escrito en una máquina de escribir.

Los periodistas gozan de ciertas fuentes oficiosas dentro de los cuerpos de la policía que les ayudan a investigar dentro de la Casa Blanca. En ningún momento se identifican, pero su posición dentro de las instituciones, les ayudan a dar realismo a sus escritos.

Garganta Profunda, juega un papel fundamental dentro de esta investigación. Denunció de forma off the record el caso a los periodistas. Este, se encargaba desde las sombras de dirigir los pasos de los investigadores, indicándoles los pasos a seguir.

La fidelidad, también forma parte de la definición como periodista. Los dos protagonistas, llevan hasta el final de sus vidas el secreto de quien es Garganta Profunda. Un hecho que hace tomar consciencia sobre la importancia de la protección de las fuentes. 

Además, esta película es toda una clase de buen periodismo. Las agendas, son las protagonistas de esta historia, como elemento indispensable para todo el que se quiera dedicar a este oficio. Ya no solo a nivel de contactos, sino también para apuntar las declaraciones de los entrevistados, así como su estado de ánimo cuando las emitían.

Muestra que todos los periodistas son humanos y como la credibilidad de un periódico prende de un hilo de manera constante. Por lo que el lema de la contrastación permanente es más palpable que nunca. En ocasiones, hay que dejar de lado el ímpetu y las creencias por un acto paciente hasta que llegue el momento oportuno de publicar una información.

A nivel de redacción, también emite una serie de consejos que merecen la pena ser escuchados. La concreción en un artículo es indispensable, así como la identificación desde un primer párrafo de una fuente.

El manejo de las fuentes confidenciales es indispensable en este caso. El director del periódico reprocha a sus trabajadores que un artículo plagado de fuentes confidenciales no es creíble. Por lo que estos, se enfrascan en un proceso de convencimiento a todos aquellos que se ocultaban bajo ellas.

La contrastación y la comprobación es fundamental, por lo que debe de haber un mínimo de tres fuentes que derramen sus declaraciones sobre el micrófono del periodista. Las contradicciones están a la orden del día, por lo que el proceso es paciente y cuidadoso.

Ante tanta tensión, se deben ganar mediante una serie de preguntas cómodas a los interrogados. Esto, está maravillosamente plasmado cuando felicitan a uno de los entrevistados por su reciente paternidad.

En rasgos generales, es una película que nutre, que forma y que informa sobre un hecho histórico de una manera rigurosa y exquisita. 

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