De vez en cuando, una estrella fugaz se cruza en nuestro camino, haciéndonos recuperar la ilusión de un niño por la existencia de la magia. Belén Aguilera es una experta en ello, pero es capaz de dejar a un lado lo metafórico para dejarte abrazar, con tus propios oídos, una atmósfera única e irrepetible en el panorama musical actual. Un nuevo ejemplo de su arte es la fusión del clásico “Hijo de la Luna” de Mecano con su canción “Vértigo”.
Esta nueva versión mezcla sonidos electrónicos con la voz astronómica de la catalana, y como resultado nos ha regalado una versión digna de ser llevada al cine. Porque si, si mi vida fuese una película, me encantaría ser acompañada en algún momento cumbre por esta versión, tan enigmática como apoteósica. Además, está protagonizada por una producción francamente inteligente, pues ambas canciones suenan perfectamente encajadas, como si fuesen hermanas.
Gracias Belén por tu maestría.

