Llenar un Movistar Arena es entrar en el Olimpo de la música española, pero llenarlo 10 veces en un año es una cuestión histórica. Precisamente esto es Dani Martín, un personaje ilustre que ha entrado en la historia de España, esa que le perturbaba de pequeño materializada en los Reyes Godos, cuando soñaba con que sus canciones llegaran al público.
Ayer llenó por sexta vez este mítico estadio, pero este hecho no pareció haber pasado por sus carnes, ya que lo dio todo desde el segundo 1, dejando a un lado el cansancio y las altas exigencias de este hito. De hecho el concierto comenzó con una auténtica traca de inicio de fiestas «Zapatillas». A las que siguieron otras compañeras de nostalgia como «Besos» o «Tal y como eres».
El concierto estuvo protagonizado por una escenografía perfecta, donde un continuo vaivén de ilustraciones pusieron el broche perfecto a un cúmulo de emociones inefable.
También hubo hueco para homenajear al maestro Joaquín Sabina, el cual se retirará hoy de los escenarios. Entonando «Contigo» nos regaló un momento para grabarse en la memoria. Y tras recorrer algunas de las canciones de «El Último Día de Nuestras Vidas», se subió a una de las gradas para mirar a los ojos de los asistentes durante «La Suerte de mi Vida» y «Peter Pan».
Y entre los acordes de una nostalgia por lo que aún no se ha terminado, pero se ha esperado con ganas durante más de un año, la noche finalizó con «Insoportable» y «Veinticinco».

