Pablo López forma parte de una selecta selección de artistas que parece aterrizar en la tierra provenientes de otra galaxia. Entiende la vida en poesía, y siempre consigue encontrar huecos en el cuerpo de sus oyentes, para quedarse a vivir ahí. Una vez más, lo ha vuelto a hacer con “El Niño del Espacio”.
Se trata de una canción que limpia el alma, y nos convierte en niños ilusionados que disfrutan de la grandeza de abrazar el amor por primera vez. Habla de amar bonito, y entregarse al prójimo completamente transparente. En definitiva, es un regalo lleno de verdad, en un mundo que es totalmente lo contrario.
¿Y qué decir de la producción? Es Pablo en estado puro, una vez más volando libre y carismático. Pura vida.

