Desde que Samuraï entró en nuestras vidas se ha convertido en un indispensable en nuestra playlist. Después de varios años de trabajo duro, ha llegado “El Silencio del Ruido”, que además de ser su primer disco publicado, considero que es una filosofía de vida.
A nivel sonoro, es una apuesta por la innovación más inteligente. El pop, se alía con el rock y tampoco olvida la electrónica. Todo ello, queda perfectamente orquestado en un disco que llena de energía al oyente. Además, posee una estética oscura, donde el sonido acompasa los pasos de historias nocturnas y trascendentales.
Gracias a este trabajo, Samuraï se convierte en una de las grandes voces representantes de su generación, pues es capaz de expresar pensamientos de sus iguales con una facilidad admirable. Nos enseña que nada es para siempre, que hay que vivir para conocernos a nosotros mismos, pero que también es bello ser diferente y encontrar esa característica en nuestro interior para brillar en la vida. Tampoco olvida las historias de desgarro, que cantándolas a pleno pulmón curan un poco el alma.
Por supuesto, hay que aplaudir las grandes colaboraciones de este disco. Ya os hablamos de “En el aire” con Leo Rizzi, pero “La Despedida” con Dani Fernández se ha convertido en debilidad absoluta.

