Cuando una canción te deja sin palabras, pero con la piel erizada, descubres que tu hogar se encuentra ahí, en esa voz a la que llevas recurriendo como los poetas a sus musas cuando necesitas oxígeno para mirar hacia el frente. Así es “30 Veces” el sencillo con el que Pastora Soler ha dado el pistoletazo de salida a su fiesta de 30 aniversario con la música.
Sin duda, esta canción es tan completa por dos causas. En primer lugar, por la gran gratitud que lleva atada a cada verso y en segundo, y no por ello menos importante, por el mar de emociones que hace crecer en la garganta a todos aquellos que hemos crecido con su música. Es tan certera como una mirada a los ojos de aquel que te sabe que te ocurre sin necesidad de ponerle palabras a los sentimientos.
¿Y qué decir de esta voz digna de los dioses? Pues francamente que, sino existiera, habría que inventarla.
Además, ha incrementado el poder de esta canción con un videoclip en donde la hija de la cantante interpreta a su madre de pequeña.
Gracias Pastora, por esta canción y por tantos años.

