Existen una serie de discos que no se pueden juzgar en una primera escucha, pese a que nos ericen la piel desde que los acordes se introducen por primera vez en nuestras vidas. Merece la pena dejarlos reposar en nuestros oídos y encontrar los rastros de inteligencia impresos por su creador hasta en los lugares más recónditos del disco. Así es el nuevo disco de Amaia, titulado “Si abro los ojos no es real”.
Este disco es una obra maestra, tanto en el aspecto lírico como sonoro. La artista ha creado un universo hilado entre sí, donde acoge en sus brazos a todo aquel que se está enfrentando cara a cara con la vida adulta y los miedos que este hecho conlleva. Además, abre las puertas a la sinceridad, y da una vuelta de tuerca a este hecho, contándonos como es su juventud dentro de las exigencias del mundo de la música.
Como comentaba en las anteriores líneas, Amaia nos ha regalado una máster class de buen gusto musical. El disco está compuesto por 12 canciones llenas de calidad gracias a una producción atemporal que nos hace pensar con que Amaia se va a convertir en un clásico de nuestra música a golpe de inteligencia. Cada canción es un universo diferente que encaja con las demás como el mejor de los puzles. ¡Chapó!


amé este disco ❤