• mayo 16, 2021 3:13 pm

Belén Aguilera hechiza La Riviera en un concierto muy especial

De nuevo, me dispongo a escribir con la nostalgia y la pretensión de querer inmortalizar un concierto que se ha escapado entre mis manos de manera fugaz, pero emotivamente intensa.
Seguir las huellas de un cantante, desde el comienzo de un camino, significa una conexión emocional potente. Pero, también cultivar el mayor tesoro del fenómeno fan: que continuamente, el que se encuentra encima del escenario te desmonte y te vuelta a montar con sus temas.
Belén Aguilera, aterrizó en el mítico escenario de La Riviera, el pasado 16 de abril. Su disco, perjudicado por la pandemia, por fin pudo tener un estreno a la altura. De nuevo, me ha hecho prometer un regreso próximo a sus brazos en próximos conciertos.

A modo de crónica, comenzó el concierto por los pilares de su carrera musical. “Tus monstruos” y la cantante, que pisó el escenario como si de un hada madrina se tratase, dieron el pistoletazo de salida. A continuación, llegó “Ilesos”, para proseguir con el viaje musical repasando su primer EP: “Dormida”.
A Belén, le hace grande ser una musa poderosa cuando mima con sus manos el piano y acelera los corazones de sus fans. Pero, también la humildad y el nerviosismo con el que agradece la presencia de los asistentes en un concierto en plena pandemia. Una gratitud constante, la acompañó durante todo el directo.

La siguiente canción en coger el testigo, fue “Muere”. Una perla llena de potencia, que duele en el corazón del seguidor como si de una historia propia se tratase.
Las alas de ave elegante, desplegaron el vuelo hacia un renacimiento lleno de color con “Búnker”.
Posteriormente, regresó al piano para cantar “Diferente” y “T’estimo”. En ese momento, la intimidad de la soledad vocal acompañada por el piano, creó una bonita sensación en las entrañas. Pues, todo el público, pareció desaparecer, y que la transmisión de versos fuese un cara a cara emotivo. Un momento idílico del que va a costar bajarse.

Después de la calma, llega la tormenta (o el baile, según como quieras llamarlo). Demostró, con la compañía de Walls, que el piano es mucho más allá que un instrumento lírico y que, puede ser un grato acompañante para sonidos urbanos.

En exclusiva, presentó un nuevo tema: “Cristal”. Un grito de ansiedad que atrapa y escribe la historia de cientos de personas con una capacidad abrumadora de empatía.
Uno de los momentos cumbres de la noche llegó gracias a “La Tirita” y un huracán de nombre Lola y apellido Índigo. Dos fieras que devoraron el escenario y las gargantas de todos los que corearon con gran entusiasmo este éxito. Este éxito, si, pues las lágrimas llegaron tras recoger el disco de platino sobre el escenario.

El final, no podía ser de otra forma que con “Mía”. Dejando claro, que para amar, primero hay que quererse a uno mismo.
Belén Aguilera, es una artista que con sus letras refleja los pensamientos más escondidos, esos que nunca nos atrevemos a sacar a la superficie. En sus directos, levanta un nerviosismo agradable en el estómago y un nudo en la garganta con cientos de versos que parecen ser un espejo de situaciones cotidianas o vividas en las propias carnes. La Riviera, dejó con ganas de más, y sobre todo, de seguir contemplando con el paso del tiempo, el progreso de esta joven promesa, que, ya es mariposa.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *