La magia danza por el mundo a su «libre albedrío». Gira alrededor de nuestras cabezas y entra por los oídos, como polvo de hadas. Así es el nuevo tema de Belén Aguilera, donde una vez más, ha vuelto a hacer lo que le ha dado la gana.
A nivel sonoro, la artista catalana nos propone un nuevo puente, donde mezcla sonidos electrónicos, con otros orquestales. El resultado es, sin duda, envolvente. Somos partícipes de su pasado, su presente y su futuro en tan solo una canción.
En la letra, una vez más, Belén nos habla de vacíos y heridas, llenando los huecos existenciales con su voz. Es capaz de hacer emanar sentimientos muy profundos, para mimarlos y abrazarlos.

