El mundo está lleno de blancos y negros, pero si hay algo que nos mueve a la mayoría de la población son nuestras mascotas. Y si una persona que dice lo contrario, no es de fiar. Es por ello por lo que, Bely Basarte le ha rendido un bonito homenaje a su gatito Molly con una canción homónima.
Esta canción resalta la belleza de la convivencia con los animales, resaltando su inocencia y costumbres. Todo ello está adornado por un viajero vaivén de guitarra, haciendo ver que con animales, el viaje vital es mucho más bello. La dulzura vuela cuando ella suena.

