• febrero 7, 2023 8:41 am

¿Cómo eran los ídolos musicales de los años 80?

los ídolos de los años 80

Extracto de mi TFG: «La evolución de los programas musicales de Televisión Española: desde los años 80 hasta la actualidad» presentado en mayo de 2022 en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid.

En algún momento de nuestras vidas, todos hemos alabado a un líder y lo hemos tomado como referencia para proyectar nuestras aspiraciones de futuro imitando sus pasos. Precisamente, la unión de ídolo con sus fans la realizó especialmente durante los años 80 la televisión.

Para que un artista cale hondo en las profundidades de los corazones de los espectadores, hace falta que encuentre un hueco libre en el imaginario social y a partir de ahí, transmitir toda una serie de valores. ¿Cuáles eran los de los músicos de los ochenta? La rebeldía contra los ideales conservadores dejados por la dictadura franquista y un ansia por alcanzar la libertad tras la censura y la represión.

A pesar de que la audiencia era importante, para Televisión Española no importaban las formas de conseguir las mayores cuotas. El pop, el rock, el heavy y el flamenco podían llegar a convivir en un mismo espacio. De esta multiculturalidad, nació un fenómeno de fans inigualable hasta la fecha. Cada seguidor de un estilo se integraba en grupos de pertenencia con gustos similares, satisfaciendo de esta manera la necesidad del ser humano de socializar.

Pindado (2006:14) declara que la identidad adolescente es un proceso de negociación que se desarrolla en una cierta dialéctica de acercamiento-alejamiento con lo mostrado en los medios. Por tanto, las generaciones criadas durante la década de los 80 buscaban definir su identidad en la televisión, que, por aquel entonces tenía una indiscutible autoridad. El propio medio de comunicación lo aprovechó a su favor dando un valor instrumental. (Antonio J. Baladrón Pazos, 2012)

Entre las características del líder (Antonio J. Baladrón Pazos, 2012) destaca, entre otras muchas: la juventud, la importancia de tener valores de crecimiento personal y sus conquistas sentimentales o lujos permitidos. Algo que se cumple en los siguientes ejemplos que se van a resaltar extraídos de diversos programas de Televisión Española.

Uno de los grandes fenómenos de masas de esta etapa histórica fueron Los Pecos, los cuales sobresalían por su juventud, pues tenían 17 y 19 años. Estos eran seguidos por multitudes de jóvenes en programas como “Aplauso” y los presentadores, lejos de preguntarles por sus respectivos pensamientos sobre la industria musical, resaltaban preguntas como las siguientes: “¿Tienes novia?, ¿Cómo te gustan las mujeres?, ¿Quién es más guapo de los dos?, de una casa humilde en Madrid a una lujosa, ¿Demasiado rápido?” …

Para el programa “Ochéntame otra vez”, el productor musical Miguel Ángel Arenas “Capi”, añadía sobre su figura y proyección televisiva un importante factor. El dúo de hermanos formado por Francisco Javier Herrero Pozo y Pedro José Herrero Pozo, eran hijos del proletariado, algo que llegó a ver con buenos ojos hasta el propio presidente del gobierno, Adolfo Suárez. Puesto que, de esta forma, la televisión pública retransmitiría una imagen progresista de España.

Otro caso similar al de Los Pecos, fue el de Pedro Marín, de tan solo 17 años. En programas como “Aplauso”, se promocionaban los encuentros entre ídolo y fans. Su imagen siempre fue motivo a comentar para la audiencia y en el año 1979, con su canción “Que no, que no”, en el programa mencionado, se rasgó la camiseta siendo el primer desnudo masculino en la Televisión Española. Por lo tanto, en este ejemplo se comprueba que la belleza exterior del artista también era fundamental para su promoción televisiva.

Cambiando de estilo, pero sin dejar atrás las ganas de abrazar la libertad reflejadas en la televisión, sobresalen los roqueros Tequila. Ellos desafiaron a los cánones tradicionalistas cantando “vamos a cantar un rock a la plaza del pueblo”, cuando en aquella época eran los bailes tradicionales los que reinaban en las costumbres populares. 

Tal y como se ha mencionado con anterioridad, la televisión se convierte en un transmisor y productor de cultura. Por lo tanto, este instrumento es determinante para el denominado “aprendizaje social” (Antonio J. Baladrón Pazos, 2012). Este es un modelo que sirve para legitimar conductas y discursos emitidos por personas de una apariencia similar a la nuestra, pero que son ídolos de masas.

Muchos de estos ídolos musicales que la televisión ochentera propulsó, traspasaron los géneros televisivos, buscando siempre sacar rentabilidad a su propia imagen y prolongando en el tiempo su legado.

De esta forma surge el denominado Star System (Antonio J. Baladrón Pazos, 2012). Está basado en la creación de estrellas mediáticas que el medio nutre y deshecha cuando se agota su rentabilidad. Por tanto, como se reseña en el párrafo anterior, solo sobreviven aquellos ídolos que logran adaptar su imagen a los nuevos tiempos.

Aunque aún hoy en día falte mucho camino, en el especial “Superfans” de “Ochéntame otra vez”, se señalan a estos artistas como pioneros a la hora de visibilizar la homosexualidad, tras haber sido reprimidos durante no solo la dictadura franquista, sino también el resto de la historia. La frescura a la hora de vestir y los movimientos ayudaron a empezar a caminar para alcanzar la libertad sexual.

En conclusión, el fenómeno fan nacido en los años 80 definió su propio significado, haciendo ver a todos que cualquiera puede formar parte de él, desde aquellos que aman el show, pasando por aquellas que utilizan la música como vía de escape y finalizando en los entendidos. En consecuencia, su legado sigue, aunque diferente, muy vigente en el día de hoy.

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