Quién hace de la inmensidad un hogar cálido donde poner sobre la mesa la verdad, es un verdadero maestro. Así fue Andrés Suárez en su segunda noche de Sold Out en La Riviera, un refugio que hizo de la oscuridad belleza a la que agarrarse como chaleco salvavidas.
El artista sumergió al espectador en un auténtico viaje dividido en dos estaciones: el dolor y la luz. El gallego saltó al escenario dispuesto a presentar las canciones de su nuevo disco «Lúa», ya acogidas como viejas amigas por la mayor parte de su público. «Durmiendo con mi enemiga» y «San José, Almería» fueron las canciones encargadas de descorrer el telón.


También hubo momento para las colaboraciones. Junto a Rulo, levantó una ovación entre el público inolvidable. Interpretaron una bellísima versión de «Puntos Cardinales» que nunca olvidaremos.
Y entre el ritmo de «Náutico», la noche se cerró con un certero baile en honor a la vida. Generaciones dispares entre sí, se unieron con una única misión: celebrar la música hecha con el corazón.


