No existe un ejercicio más completo que asistir a un concierto. Las canciones, que ya son banda sonora, exorcizan nuestros demonios, mientras que el corazón se dispara al vivir estos acordes saltando, como quien quiere tocar las nubes. La situación incita a pensar que es un sueño, pero todo lo contrario, es una dosis de auténtica realidad. Así fue el concierto de Dani Fernández en Madrid: ¡pura vida!
Envuelto en una caja, el artista hizo transparente la sensibilidad y dentro de las cuatro paredes encajó la sociedad actual con puro fuego. «Joderme la vida» fue el canto inicial. Pasamos por un «Clima Tropical» y derivamos en el romanticismo en estado puro de «Solo tienes que avisar» junto a Yarea, canción que dedicaron a su hija.
La noche fue una montaña rusa de emociones sin igual. Saltamos y vivimos como solo se puede hacer en un concierto de Dani Fernández. Pues es capaz de hacerte saborear el olor del fuego en canciones como «Cariño, suéltate el pelo», para luego ablandarte la facilidad para llorar en «¿Y si lo hacemos?» junto a la siempre elegante Valeria Castro. Aunque estas no fueron las únicas colaboraciones, también Viva Suecia conquistaron el corazón del Wizink Center con su música.
Antes del clímax final, el artista consiguió enmudecer al estadio mientras que la piel habló sola. Se situó en el epicentro de la pista para cantar en acústico «La trama final».
Posteriormente, nos invitó a bailar y le prometimos ser fieles de un eterno «Bailemos», pues «Todo Cambia», menos su gran magnetismo en las tablas.
¡Gracias Dani por una noche inolvidable!

