Dividido en capítulos, como los antiguos animes orientales, la cantante almeriense presenta un álbum donde se introduce en lo más profundo de su ser para reconstruirse emocionalmente
En algunas culturas es la figura del Ave Fénix, en otros lugares se considera una resurrección; en el arte japonés se le conoce como Kintsugi. Este método hace referencia a reparar con oro un objeto roto, de tal modo que acaba quedando mejor o más bonito que el original. Un concepto en el que Silverpoppy se sintió totalmente identificada: “Me parecía una filosofía muy bonita y que encajaba con mi momento vital así que empecé a moldear mis letras a esa idea. La belleza de estar rota, de reconstruirse y de soldarse con oro me parecía que resonaba mucho con lo que me estaba sucediendo” explica la cantante.

