Con un auténtico huracán en la garganta, Javi Chapela salió a conquistar el aura envuelto en leyenda de la Sala Galileo Galilei. Sin duda, el concierto fue un auténtico viaje emocional por toda su discografía.
La canción encargada de abrir el telón fue «Futuros Propósitos», una auténtica carta de presentación que dejó claro que poco tiene de futuro y mucho de actualidad. El público, más que entregado, no tardó en hacerle los coros.
Además, las colaboraciones engrandecieron la noche. Todas ellas, con una clara protagonista: la complicidad. Michael Foster y Josué De Dios (Sobrezero), pusieron a saltar a toda la sala.
Sin duda, durante el concierto muchos pudieron caminar por la estratosfera, gracias a canciones que muchos acogemos como nuestras. «Comerte la boca» fue ese punto de inflexión que hizo las delicias del público.

