La energía es un poder incalculable, únicamente se da cuando una canción late en el interior del cuerpo como si se hubiese montado un concierto privado en nuestro corazón. Este es el caso de “Nada que decir”, el sencillo que ha unido a Nil Moliner con Marlena. Desde el pasado 16 de diciembre podemos disfrutar de él en plataformas digitales.
Se trata de una canción que resulta ser el desgarro personificado con un estribillo de salto intenso. Además, los artistas se encuentran en un punto intermedio sonoro, fundiéndose con carisma y saber estar, apostando por un saludable abrazo. Saben a pop rock clásico.
En cuanto a la letra, personifican la sensación de resistirse a dejar pasar un tren.

