Con la magia en los ojos de quien ya ha saboreado el sueño, Pablo Alborán se lanzó, por segunda noche consecutiva, a conquistar un Movistar Arena hasta la bandera. Sin duda, fue imperial desde los primeros acordes de «Clickbait». Este hecho fue correspondido por los coros constantes de un público más que emocionado por la causa.
Pablo sumergió a los asistentes en un gran menú de emociones, habiendo tiempo para saltar, pero también para llover a lágrimas. Este momento, tuvo un especial resultado en «Mis 36» y «Planta 7», dedicada a la Sanidad Pública.
Nuevamente, abrazó a una pequeña representación de su público en «Que siempre sea verano» y «Tu Refugio». Sin duda, bajó los sueños del cielo para ser el mago idóneo para hacer felices a sus fans.
Antes de establecer una fiesta con una clara patrona a la que rezar: la vida, Alborán volvió a invitar a Guille Toledano, Carla Morrison y a Anthony Z al escenario. Y entre salto y salto, la noche finalizó rauda y veloz, pese a durar dos horas y cuarto, con «Si Quisieras».

