¿Por qué nos cuesta tanto comprar a los artistas en los eventos?

La pasada semana fue la conocida Japan Weekend en Madrid, uno de los eventos del estilo más grandes de España. En él se concentran amantes de la cultura japonesa, el anime, videojuegos, cosplay, K-Pop… durante dos días para disfrutar de conciertos, concursos, talleres y más. Todo relacionado con lo antes mencionado. Además, si eres fan de cualquier serie, juego o grupo (generalmente K-Pop) es el lugar ideal para comprar merchandise, gracias a los stands comerciales o al conocido callejón de artistas/ artist galley.

Fuente: Japan Weekend (twitter)

Bien, en esta entrada me quiero centrar en los artistas, esos ignorados en los eventos. Personalmente soy alguien que suele acudir a estos eventos y, como conozco a varios artistas me suelo quedar por esa zona, intentar ayudar si necesitan algo o simplemente hacer compañía. En dos días se pueden ver muchas cosas y conocer bastante al tipo de personas que pasea por ahí. Los stands comerciales se caracterizan porque venden merchandise similar al oficial, es decir, una camiseta de Assassin’s Creed que no tiene porqué ser de la tienda oficial de Ubisoft o una figura de Vocaloid que tampoco es de ninguna tienda oficial pero da el pego (sobretodo por el precio). Comprendo a la perfección que gran parte de los que asisten a eventos se tiren horas mirando estos stands ya que es difícil encontrar a diario una tienda que tenga cosas de cada serie o juego que deseas o que precisamente los eventos son el momento ideal del año para comprar y comprar sin límite, pero aquí llega mi queja. En esta pasada Japan Weekend, los artistas rodeaban la zona comercial, a la izquierda el callejón de artistas y a la derecha la artist galley (ambos “zona no comercial”). La gran diferencia entre estos dos grupos de artistas es el precio que se paga por poner los stands, que barato no es en ninguno de los dos casos y de por si ya cuesta bastante cubrir en un evento los 150-200€ que te cuesta tan solo estar allí (sin contar lo que cuesta imprimir el material que se pone a la venta). Pese a rodear a estos stands, siempre son los comerciales los que ganan.

Un artista común del callejón en un evento de este estilo suele lograr cubrir gastos y ganarse algo más, pero rara vez sale con dinero o motivación suficiente para lanzarse al año siguiente al artist galley. ¿Por qué? Bueno, como he mencionado antes, conozco a varias personas de ese callejón y he podido comprobar esto con mis propios ojos: la gente prefiere una imitación cara a un dibujo/llavero/collar original y más barato. ¿Por qué? Quizás por lo típico de mostrar “la marca” y yo no voy a ser quien para negarle a alguien que compre en estos stand y mucho menos que esas personas no obtengan dinero. Sin embargo, me gustaría que con estas palabras recapacitéis: un artista puede pasarse perfectamente más de 24h para realizar una ilustración tamaño A4 que venderá por 3-6€, de las cuales habrá impreso 30-50. Rara vez termina vendiendo todo el stock y rara vez consigue recuperar esa inversión, hablando de artistas pequeños. Una sola compra ya les ayuda a recuperar poco a poco el dinero, mientras que un puesto comercial con vender unas cuantas camisetas y llaveros en medio día recuperará lo invertido en ese evento. Y las cosas como son, muchos puestos comerciales obtienen ilustraciones de artistas, las imprimen en otros formatos, a peor calidad, y son capaces de conseguir el doble que quién lo ha creado por el doble de dinero.

Fuente: Japan Weekend (twitter) // Artistas Albaiero y Heishei

Me duele ver muchos artistas que prácticamente regalan su arte y ven a jóvenes pasar con bolsas llenas de contenido comercial que buscan ilustraciones por menos de 1€. Y no son solo jóvenes, sino mayores también. Se tiende a considerar que lo que un artista vende en estos eventos no es arte, pero requiere la misma habilidad y las mismas horas que cualquier obra expuesta en un museo. Los tiempos han cambiado y se sigue menospreciando a los artistas como hace años, pero ahora estos tienen más oportunidades de darse a conocer, como son estos eventos. No cojáis sus tarjetas de visita y ya, demostrar lo que os gusta su arte, si podéis, comprar aunque sea una pegatina. Cualquier pequeño gesto, lo van a agradecer y vosotros podéis dormir más tranquilos sabiendo que habéis ayudado a un pequeño artista.

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