Hay canciones que son inmortales. Esto se debe a sus versos sólidos, donde se describe una historia que puede ser la fiel realidad de cualquier oyente. De esta forma, se convierte en el himno vital de varias generaciones que crecen como si la canción fuese un testigo con los ojos puestos en cada uno de sus pasos. Este es el caso de “Se Fue” de Laura Pausini, que, en este fin de semana, ha encontrado un nuevo compañero de baile: Rauw Alejandro.
Esta canción es como un abrazo explosivo de los estilos de ambos artistas. Ninguno pierde su esencia y saben adaptarse con inteligencia a la forma de ver la vida de su compañero de canción. La electrónica más urbana se entremezcla con el pop rock y de esta forma, nos hacen ver que de la multiculturalidad nace la belleza del mundo. En definitiva, es una oda al buen gusto.

