• febrero 7, 2023 10:12 am

Recordamos «Aplauso» (1978-1983)

Aplauso

Extracto de mi TFG: «La evolución de los programas musicales de Televisión Española: desde los años 80 hasta la actualidad» presentado en mayo de 2022 en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid.

Tal día como un 7 de junio de 1978 nacía, en Televisión Española, un programa titulado “Aplauso”. Su principal misión era contentar a todo tipo de melómanos con amor por diferentes estilos, abarcando desde las últimas tendencias y los clásicos hasta a aquellos cantantes que desataban un emergente fenómeno fan. Hay que resaltar, además, que este programa fue una pista de aterrizaje para estrellas internacionales a la altura de los Jackson Five o ABBA. 

En su cabecera se pueden ver una multitud de televisores que son tirados, de manera literal, por la ventana de los hogares. Esta es una forma metafórica de representar la esencia del programa, tanto en su producción como en su emisión. Se trata de uno de los programas musicales más recordados de la historia del género. Los datos lo abalan, 13 millones de españoles veían semanalmente el programa.

El programa era retransmitido con una estructura muy familiar para los fans melómanos de la época. Desde su nacimiento, se concibió como un gran homenaje para los artistas de la década en forma de revista, coincidiendo con el fenómeno de publicaciones periódicas especializadas en los más jóvenes como “Super Pop”. Cada sección, tenía su propia página. Ejemplo de ello son las siguientes:

La portada, donde podía aparecer una estrella internacional o nacional. El artista o banda que la ocupaba era el protagonista de la noche y, por lo tanto, el número de canciones interpretadas aumentaba considerablemente respecto al resto.

Por otro lado, estaba la página de “Superfans” donde se hacían entrega de los discos de oro y como su propio nombre indica, las fans de los grupos tenían una especial presencia, teniendo la posibilidad de conocer a sus ídolos más afondo en plató o en forma de entrevista.

Además, siempre estaban muy atentos a la opinión del público, haciendo todo tipo de encuestas a pie de calle. A estos transeúntes se les daba la oportunidad de votar su canción favorita del invitado para que este la cantase en plató. Sin duda, considero que se ha convertido en una inspiración para los programas basados en el voto telemático.

El formato no solo dio importancia a la música comercial de los 80, sino que también se fijaron en otros aspectos culturales como la danza, introduciendo un cuerpo de baile y con la creación de una sección titulada “La juventud baila” donde el público podía competir por ser el mejor bailarín. Aunque, también llama la atención otra de sus secciones, “La página de humor”, en la que diferentes humoristas imitaban a los cantantes.  Entre sus invitados destacan una multitud de ilustres figuras del humor como es el caso de Gila.

Pero, este no es más que el mero desarrollo de dos de sus secciones. Otros ejemplos son “Rueda Musical” o las posteriores secciones a las creadas en una primera instancia como son los casos de “Toda España canta”, “Actualidad”, “Banda Sonora”, “Horóscopo”, “Club Superfans”, “Página Infantil” y “Contraportada”.

El director, que llegó a ser incluso en varias ocasiones presentador del formato, fue José Luis Uribarri, un rostro de primordial importancia en el mundo de la comunicación musical, ya que a sus espaldas llevaba varios años retransmitiendo el Festival de Eurovisión y de la OTI. Aunque en distinto ámbito, también hay que resaltar que puso voz a importantes noticias históricas como la llegada de Juan Carlos I al trono. En conclusión, el público de la época se vio respaldado por una figura de gran autoridad televisiva.

Además de su director, tuvo un gran número de presentadores a lo largo de su historia que llegaron a compartir micrófono, como José Luis Fradejas (recientemente fallecido), María Casal, Adriana Ozores, Amparo Larrañaga y Silvia Tortosa. Su labor poco tenía que ver con sus compañeros de profesión de etapas anteriores yendo mucho más allá de los denominados “bustos parlantes”. El dinamismo reinaba en su día a día presentando entre el público, de pie o delante de una pantalla, e incluso dándose paso entre las conexiones de plató y las de exteriores.

Se trata de un formato muy dinámico, puesto que hacían entrevistas y actuaciones tanto dentro como fuera del plató, llegando a retransmitir durante una temporada en la céntrica sala madrileña Joy Eslava. El comienzo de estas retransmisiones comenzó en el año 1981 con el famoso “Bailando” de Alaska y los Pegamoides, siendo este sitio un popular icono chic donde diversos personajes del mundo de la cultura de la época visitaban con asiduidad. Además, esta sala nació, como tantos otros proyectos de la época, como un icono transgresor que buscaba la libertad.

Para finalizar el análisis de este programa, hay que señalar que las actuaciones navegaban entre el riguroso directo y el playback. La utilización de este recurso era por orden del programa y la razón puramente económica, puesto que los platós no estaban preparados para acoger ciertas actuaciones en directo y los directivos pretendían ahorrarse las pruebas de sonido para no tener problemas acústicos.

El programa ha pasado a la historia con un Premio Ondas al Mejor Programa en el año 1979 y cuatro TPs de oro.

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