Arder como forma de crear arte. Precisamente, este es el patrón que nos ofrece Ruslana en su nueva etapa musical, donde podemos escuchar un paso hacia delante, maduro y empoderado. Conserva su esencia y también, suma nuevas características a la misma.
A nivel sonoro, Ruslana sigue rugiendo como nos tiene acostumbrados en su nuevo sencillo, titulado “las guapas no morimos de verdad”. En esta ocasión, continúa abrazando el rock, aunque como variante a su anterior proyecto, suma un toque electrónico que le queda como anillo al dedo.
Por otro lado, en la letra, me quedo con la frase: “se dónde está mi casa, pero no dónde está mi hogar”. Ruslana se convierte en un auténtico Ave Fénix, demostrando que, con firmeza, puede curarse sus heridas sin ayuda de nadie.

