• junio 25, 2021 2:29 am

Delirium Nostri

Cultura con un toque muy personal

(TBT) ¿Dios mío pero qué te hemos hecho… ahora?

Después de los ‘’disgustos’’ que sufrieron los patriarcas de la familia Verneuil después de que sus hijas no cumplirán con el prototipo de hombre francés y católico y deciden casarse con hombres del extranjero hacen un viaje a los cuatro países de sus yernos. A la vuelta los señores Verneil confirman lo que mucho tiempo llevan diciendo,que como en Francia,en ningún sitio.

La mala noticia viene cuando sus hijas deciden que están cansadas de su país y que quieren irse a los países de origen de su marido. Con sus nietos a medio crecer y con su hija pequeña Laure embarazada harán todo lo posible por convencer a sus yernos de que no se vayan. A cada uno le llevarán de ruta por el país francés primero para que lo vean y segundo irán a sitios en los que son de la misma profesión que los yernos para que les hagan ofertas increíbles e intenten hacerles replantearse irse o no. 

En la familia Koffi, la familia del marido de Laure tampoco pasarán por su mejor momento. Recordemos que el señor Koffi es igual que el señor Verneuil, no quiere que sus hijos se casen con gente blanca. Su hijo no cumplió con eso y se casó con Laure, y tenía esperanzas con su hija Vivianne, pero esa esperanza se marcha cuando la persona que le presenta su hija es una mujer y les cuenta que se van a casar. Por supuesto que el señor Koffi pone el grito en el cielo cuando conoce la situación e incluso tiene que ser ingresado en un hospital y decide no ir a la boda de su hija. Y cuando llega el día de la boda, el que más le ayuda a salir adelante y el que más consejos le da es increiblemente el señor Verneuil. Y ahora al estar todas las familias unidas en la boda, las hijas del señor Verneil junto a sus maridos deciden dar la noticia de que deciden quedarse en Francia.

Las segundas partes de las películas siempre pierden la chispa en relación a la primera parte. Es lo que pasa con esta película, con la primera hay muchos picos de risa pero en esta se pueden contar con los dedos de una mano. Aún así, en ningún momento se hace aburrida o pesada. Es una película también para ver todos en casa.

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