Hay discos que nacen tan inmensos que son prácticamente una filosofía de vida. Son un compañero al que recurrir día tras día, pues su verdad es necesaria en un mundo tan sumamente loco. Así es “el cuerpo después de todo”, el nuevo disco de Valeria Castro que, desde la pasada semana, podemos disfrutar en formato físico.
Este disco es un desahogo vital, que hace que cada uno se sumerja en su particular viaje emocional, pues desnuda miedos propios y ajenos. En definitiva, rompe tabús con letras claras y es capaz de hacer escocer heridas con una producción única.
Pero va mucho más allá. Tiene las dos caras de la moneda, pues enseña la oscuridad del sentir, pero también la luz. Nos muestra lo que es amar bonito y con todas las cartas encima de la mesa, tanto para decir “hola” como para decir “adiós”. Ejemplo de ello es “honestamente” o “sobra decirte”.
Además, también une pasado y presente en una colaboración exquisita con Sofía Pérez Cruz, titulada “debe ser”. La admiración y la elegancia brota en cada verso.
En definitiva, a pesar de quedar 6 meses para el final de 2025, ya tenemos a uno de los discos que se va a colar entre nuestros favoritos del año.

