Con una energía arrolladora, de esas que dan vida a quien la percibe y es capaz de recoger cachitos de biografías en forma de acordes, Veintiuno saltó al escenario de La Riviera madrileña por segunda vez consecutiva en esta semana. Los tiempos malos en la banda, provocados por el concurso de acreedores de su ticketera, les hizo más fuertes y nos regalaron una noche para la posteridad.
La canción encargada de abrir la noche fue «Perder los modales» junto al siempre efectivo Héctor de Miguel. Nos demostraron que «La Mitología» existe más allá de la tradición oral y es capaz de materializarse en carne y hueso gracias a su música. Y posteriormente, nos enseñaron que bailar «La Ruina» es la mejor forma de sanar heridas.

Tras demostrar que a veces es mejor dejar las cosas para otro día en «Mañana lo dejo», llegó otra gran colaboración «Complicidad» con Marina de Repion.
Después de un momento más que íntimo en «Pirotecnia», al piano, y «Desvelo», con el cariño del público brotando, «Cabezabajo» con Álex de Sienna puso el punto y final a las colaboraciones. Aunque la traca de fin de fiestas fue, como no, «La Vida Moderna» con los teloneros del show, Koino Yokan.

