Hay conciertos que son tan inmensos que una hoja en blanco se me hace pequeña a la hora de intentar capturar para siempre su magia. Así fue el concierto de Carlos Rivera en Madrid, en el cual celebró su 20 aniversario en el mundo de la música.
El artista nos planteó un viaje por todos sus discos, empezando por sus inicios en la música. «Usted se me llevó la vida» fue la canción encargada de iniciar una ceremonia que nos hizo enamorarnos del romanticismo, y vibrar con sus compases, pese a no tener una persona al lado que haga volar nuestras mariposas interiores.
Además, realizó un auténtico ejercicio de gratitud hacia sus seguidores. En todo momento estuvieron presentes en sus agradecimientos e incluso, una afortunada tuvo la oportunidad de bailar con el mexicano «Perdiendo la cabeza».
Tras repasar las canciones de «El hubiera no existe», esas que son capaces de hacer que el corazón se salga del pecho y atravesar los parajes más bailables de «Yo Creo», llegó uno de los momentos más épicos de la noche. De esos que da miedo pestañear por si te pierdes algo, mientras unas cuantas lagrimillas salen rendidas ante la grandeza del instante. El artista se reencontró con sus compañeros de El Rey León y juntos reinterpretaron algunos de los momentos más icónicos del musical.
Carlos Rivera ondeó durante toda la noche la bandera del amor en todas sus formas. También luchó contra el viento, con paracaídas incluido, las dificultades que supone este sentimiento en «Sería más fácil». Y tomó su lado más dulce en «La Carta», con una multitudinaria pedida de matrimonio entre el público.
Pero el amor no se quedó solo en el ámbito de la pareja, sino que también pasó al referente a la tierra que le vio nacer. «Recuérdame», canción original de la película «Coco», fue uno de sus máximos exponentes. Durante la canción, un mar de confeti naranja apareció sobre la pasarela del show, simbolizando de esta forma la conexión entre el mundo de los vivos y los muertos.
También los mares se unieron y el artista demostró su gran amor por España. En primer lugar colaboró con Bisbal y derivó en los mismísimos Hombres G, no sin antes homenajear al maestro José Luis Perales. Y como un buen recuerdo, su concierto se quedó para siempre archivado en la biblioteca de nuestra memoria.

