En este verano puedes viajar hasta la mismísima luna, sí y sin mover los pies del suelo. En esta semana hemos vivido uno de los estrenos más interesantes de la etapa estival: “Fly Me to the Moon”, una comedia romántica protagonizada por Scarlett Johansson y Channing Tatum.
Esta película está basada en la misión del Apolo 11 o lo que es lo mismo, cuando el ser humano pisó la tierra en 1969. Para mejorar la imagen de la NASA, contratan a Kelly Jones, una auténtica crack del marketing. Sin duda, su llegada hará saltar la vida por los aires del director del lanzamiento Cole Davis, así como el intento de simular un alunizaje falso por parte de la Casa Blanca.
La misión fundamental de esta película, que no es otra que demostrarnos la grandeza de EEUU, así como de la institución espacial, es cumplida con creces. Además del continuo énfasis del guion, también tenemos el uso de planos muy interesantes. Sin duda, ligado a este punto, hay que aplaudir la gran dirección de fotografía y de vestuario.
Aunque mi punto favorito de la película es la demostración de que con la publicidad es fundamental en las vidas de los seres humanos y de que la palabra puede ser la mejor arma para ganar un conflicto.
En el otro extremo tenemos el romance que protagoniza el film. Para mí, está escaso de complicidad y chispa.

