La familia de personajes formada en “El Rey León” continúa brillando en su regreso a la gran pantalla, y estoy segura que con esta nueva historia, han logrado conquistar a una nueva generación de espectadores, mientras a los que hemos crecido con ellos, nos han logrado ablandar el corazoncito. ¿Pero en qué consiste esta nueva película? A modo de flashbacks, Rafiki le cuenta la historia de Mufasa a Kiara, la hija de Simba y Nala. Este siendo un cachorro conoce a Taka, el heredero de un linaje real. Ambos se verán involucrados en un viaje sin igual donde tendrán que luchar junto a otro grupo de inadaptados contra un enemigo letal.
El primer gran acierto es que es está pensada para el fan de toda la vida, ese que ha crecido viendo las películas y que le genera mucha curiosidad el trasfondo de cada trama. Esta nueva entrega resolverá todos los porqués que puede haber en la mente de este grupo de espectadores: desde cosas más transcendentales como la rivalidad entre Scar y Mufasa o el lado místico de Rafiki, hasta cosas más específicas como la formación de La Roca del Rey o el papel de Zazú como mensajero real.
Por otro lado, si la película original nos mostraba el inicio en el mundo Disney de las mujeres empoderadas, reflejado en la actitud de Nala, esta película es un paso más. Las mujeres adquieren un papel fundamental en el desarrollo psicológico de los personajes principales y, además, tenemos otra leona de bandera: Sarabi. Sin duda, me ha parecido un bonito homenaje, ya que en la versión original pasa bastante desapercibida.
Por supuesto, hay que aplaudir que el desarrollo de la trama es un viaje lleno de emociones que te mantiene tenso en la butaca. No hay descanso y por tanto ofrece una sensación de adrenalina para el espectador única. Además, está salpicada del humor fino y exquisito de Timón y Pumba, de los cuales no quiero hacer spoiler para que disfrutéis de su esencia plena en la gran pantalla.

