(Crítica) Valeria: El reflejo de la vida misma.

La novela de Elisabeth Benavent ha estrenado su versión en la pequeña pantalla el pasado mes de mayo. La serie, titulada “Valeria”, puedes disfrutarla en Netflix. Hoy, he decidido traerla al blog para expresar mi punto de vista. Como siempre aviso, hay spoilers.

Lo primero de todo, resaltar que no he tenido la oportunidad de leer la versión original en novela. Por lo tanto os pido perdón, pues me hubiese gustado traer una opinión más amplia, pero no descarto completarla en un futuro. Dicho esto, vamos con el tema que nos ocupa.

Si estás buscando una trama compleja, probablemente, esta no sea tu serie. La historia avanza muy lentamente, sin giro alguno. Además, se queda muy corta teniendo un final muy dependiente de una segunda entrega (aún sin confirmar). Te deja con la miel en los labios. Parece que va a suceder mucho, pero finalmente los actos no acompañan a ese objetivo soñado.

El principal encanto de la serie, es la verdad de los protagonistas. No pretende ni mucho menos mostrarnos unas vidas idílicas, si no a unas personas con sus errores e imperfecciones que podrían ser parte de nuestra vida. Si desde el principio consigues identificarte con alguno de ellos, sin duda tu relación con la serie será coser y cantar. El éxito y el fracaso, además de no querer decepcionar a los seres queridos mueven los hilos de la trama.

Hay un detalle que ha captado especialmente mi atención y es el uso de una amplia gama de colores. Representa a la perfección el clima del verano, etapa en la que transcurre la serie. Poniéndonos más metafóricos, también se puede decir que es un reflejo de la creatividad y de los momentos en los que los personajes son ellos mismos. Contrasta, por ejemplo, con el museo en el que trabaja Valeria, puesto que el trabajo significa en cierto modo la renuncia a su sueño: ser escritora.

Siguiendo esta estructura de una de cual y otra de arena, otro punto negativo que me gustaría plantear es la caída en el cliché de que las parejas homosexuales tienen que ser poliamorosas. No contentos con presentarlo una vez, lo repiten una y otra vez durante en el transcurso de esta.

Sim embargo, el empoderamiento de la mujer es magnífico. Abre debates muy interesantes en torno al feminismo como el “Me Too” o la lucha en las calles complementado con la de las redes sociales.

¿Una valoración general? Esperaba mucho más de ella.

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