• mayo 29, 2022 1:15 am

Delirium Nostri

Cultura con un toque muy personal

La Oreja de Van Gogh instala su tormenta en las fiestas de Valdemoro

Concierto de La Oreja de Van Gogh en Valdemoro

Cinco superhéroes procedentes de un paraje donde agua y suelo son sinónimos y cuyas capas están hechas por el brillo que conlleva su presencia en el rostro de los demás, se lanzaron a custodiar, durante un breve pero eterno ratito, la Plaza de la Constitución de Valdemoro, en el último día de sus fiestas.

La Oreja de Van Gogh salió al escenario, pese al pequeño retraso ocasionado por los oportunos altavoces, dispuestos a ser un punto importante en el eje cronológico de las fiestas valdemoreñas. Lo consiguieron con soltura y un directo francamente hechizante.

Con delicadeza, como la madre que mece entre sus brazos a sus retoños, comenzaron con «Como un par de girasoles». Instantes después, «Verano» provocó un magnífico hechizo sobre la céntrica plaza, puesto que todo el público con su vitalista salto, se lanzó a acompañar al tema. Solo las leyendas, como el grupo vasco, consiguen tal paisaje con solo dos canciones. Las pulsaciones del corazón no disminuyeron en ningún momento, sino que se mantuvieron como una constante en los siguientes instantes, protagonizados por «El último vals».

La felicidad se puede describir de muchas maneras en un concierto. A veces tiene acentos eléctricos, y otras, una chispa dulce y enamorada. La Oreja de Van Gogh es un concepto polisémico. Como ellos le cantan al amor no lo hace nadie más. Las voces de Xabi y Leire Martínez conectaron como el mejor de los puzles en «Durante una mirada».

Tras ser un ejemplo para la difusión histórica con «Sirenas», los vascos crearon una estampa de ensueño con «Rosas». A pesar de la multitud de personas agrupadas en la plaza, consiguieron que todos remásemos a una, cantando dicha canción. Himnos inmortales y recuerdos que no se borrarán jamás de la mente.

A continuación, homenajearon a todas aquellas estrellas que inundan el cielo por el Covid-19 con «Doblar y comprender». Leire Martínez, en este instante, dió una auténtica lección de maestría vocal con unos magníficos agudos.

La recta final fue encauzada por «La niña que llora en tus fiestas». Y, tengo que confesar, que me quedaría a vivir en ese instante, en el que la guitarra se desboca hacia caminos roqueros a la par que el corazón que escucha tal himno pop.

A continuación, «Jueves» me volvió a impresionar como la primera vez que la escuché en directo. El público, impresionado ante tal acto de presencia, arropó con suave y respetuoso canto este homenaje musical.

«20 de Enero» y «Cometas por el cielo» fueron la traca de fin de fiestas y una promesa de que, nuestro corazón, siempre quedará dibujado entre sus acordes.

El 9 de mayo de 2022 será recordado como el día en el que La Oreja de Van Gogh hizo historia en las fiestas de Valdemoro.

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