Del mito al arte: Cuatro obras poco conocidas que nos cuentan historias

Desde los inicios de la Historia, las obras artísticas han representado a dioses y reyes. También nos han contado historias que ahora consideramos mitológicas pero que, hace miles de años, eran además de cuentos, explicaciones del mundo.

En esta entrada conoceréis cinco obras de arte que representan historias mitológicas y dónde se encuentran. Espero que os encanten tanto como a mi.

Las fiestas de Baco (1892 – Manuel Picolo)

Baco, Dios olímpico del vino y la fertilidad ha sido siempre representado en tono festivo. De él provienen las fiestas bacanales, en su honor. En ellas se bebía con toda la ciudad, eran lo que hoy se puede asimilar a las ‘fiestas de pueblo’.

De hecho, estas fiestas ocurrieron también en la ‘realidad’ alejada del mito. Solían ocurrir en primavera e inicialmente tan solo participaban las mujeres, aunque más tarde fueron actos de celebración para todos los que quisieran asistir a estas reuniones ‘privadas’. Y el problema fue, que al aparecer todos, comenzaron a ser tomadas por lugares de reunión y durante la República Romana se dice que se prohibieron debido a que podrían utilizarse como tapadera para reuniones conspiratorias.

Esta obra se encuentra en Las Palmas de Gran Canaria, bajo propiedad del Museo del Prado.

Sísifo (1548 – Tiziano)

Sísifo, primer rey de la ciudad de Éfira, fue recordado por este mito que pasó a la historia tanto por su historia como por la obra filosófica de Albert Camus. Sísifo era un rey egoísta, mezquino, que tan solo pensaba en él y vivía con soberbia. Era ademas inteligente, tan inteligente que engañó al mismísimo Tánatos, dios de la muerte, colocándole al mismo los grilletes que significaban su descenso al infierno. Sin embargo, ningún humano puede escapar de los dioses y Ares fue quién lo descubrió y llevó a su castigo pero, Sísifo ya se había encargado de decirle a su esposa que no celebrase los rituales tradicionales por su muerte justo antes de ser atrapado.

Usando la excusa de los rituales, Sísifo consiguió que Ares le dejase marchar del infierno para castigar a su esposa por no realizar los actos, pero esto no fue más que una artimaña para escapar. Nuevamente, el rey fue capturado y su castigo fue cargar por una piedra enorme, desnudo, hacia la colina de una montaña. La piedra caería una y otra vez antes de llegar y tendría que volver a subirla. Este mito ha sido tomado como metáfora del ser humano durante cientos de siglos.

Esta obra se encuentra en exposición en El Museo del Prado.

El nacimiento de Venus (1860 – Antonio Gómez Cros)

La diosa Venus, icono griego de la fertilidad, sensualidad y el amor, fue una de las primeras figuras femeninas en representarse completamente desnuda. Por lo general, cuando escuchamos ‘el Nacimiento de Venus’ pensamos en la obra de Botticelli pero hay muchísimas otras representaciones que merecen también ser conocidas.

El mito de el nacimiento de Venus comienza con la historia de Urano (firmamento) y Gea (tierra), matrimonio y dioses padres de gigantes, cíclopes y titanes. Sin embargo, Urano odiaba a sus hijos, para él eran criaturas desdichadas y las condenó a vivir bajo la Tierra ante la negación de Gea, madre que amaba a sus hijos. Esta planeó junto con uno de sus hijos, Chronos (tiempo) atentar contra Urano y así, utilizando una hoz, su hijo atacó las partes pudendas de Urano en una de sus vigilancias sobre la tierra. La sangre del Dios cayó por toda la tierra, fecundándola, naciendo así las Etnias (las Furias, justicieras). Los órganos cayeron sobre el mar formando una espuma de la que nació Venus (Afrodita) sobre una gran concha. Con la ayuda de los céfiros que soplaban vientos la llevaron hacia la orilla donde la esperarían las Estaciones. Así nació la diosa más hermosa de todas.

Esta obra pertenece al Museo del Prado y se encuentra en la Universidad de Barcelona, actualmente en el depósito.

La ninfa Egeria dictando a Numa las leyes de Roma (1885 – Ulpiano Checa y Sanz)

Egeria era una ninfa romana asociada a la protección de las novias y futuras madres. Existen dos versiones con su relación con Numa, quien fue rey sucesor de Rómulo.

La primera es que Egeria era además de ninfa, esposa y consejera de Numa, quien lo convirtió en un rey justo y sabio. La segunda es que tan solo era su consejera, pero ambas versiones cuentan lo mismo que el cuadro: le ayudó a crear leyes para Roma y en su mejora.

Esta obra pertenece al Museo del Prado y se encuentra en el Depósito del Museo Municipal de Colmenar de la Oreja.

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