• junio 18, 2024 9:39 pm

Crítica | ‘El Gato con Botas: El último deseo’: denle su Óscar a ese minino

Shrek’ ha sido la infancia de muchos y está siendo la adolescencia de otros gracias a Internet y los memes que siempre rodean la película y sus personajes. Personajes que, como el Gato con Botas han resultado ir más allá de lo cómico y calar en los corazones de muchos. El lindo gatito resultó ser de los más amados de la franquicia, tanto que en 2011 consiguió un spin-off sencillo, con humor y una animación divertida para la época, de esas que buscas en internet te aparece como categoría «infantil» y que no quedó para más. A finales de 2022 se estrenó su segundo aventura, ‘El Gato con Botas: el último deseo’ y deja algo de lado el tema «infantil» para ahondar en temas más maduros (que igualmente deben abordarse en todas las edades), sin dejar de lado el humor característico de El Gato pero con la libertad de no depender de la línea principal de Shrek para vivir su aventura.

La mejor película de animación en años

Desde el estreno de ‘Spider-Man: un nuevo universo’ (2018) una película de animación (si hablamos de series ya es otro cantar) no me sorprendía tanto en todos los aspectos, no solo el visual. Comenzando por la imagen, la mezcla de estilos y efectos que vislumbramos en ‘El Gato con Botas: El último deseo’ es digna de la mayor fantasía creada por la imaginación. Colorido como un cuento de hadas a la par que oscuro y real. Los personajes, animales y diferentes criaturas en su mayoría, se veían de forma única con unos rasgos más que reales. Y en el sentido de los rasgos no hablamos solo de lo visual, sino también del argumento.

Madurez entre risas con unos secundarios de oro

Lo humano, los sentimientos y problemas se representan de mejor forma que muchas películas «de carne y hueso». La madurez de algunos temas se maneja a la perfección para que el público más infantil también pueda comprenderlo y apreciarlo. No solo podemos ver una escena en la que se representa un ataque de pánico y cómo ayudar a calmarlo (de forma correcta, no como en ‘Velma‘), sino también el tema de la muerte y las familias encontradas.

El humor nunca se abandona en una película de este estilo, pero en este caso se compagina a la perfección con los momentos dramáticos. No hay humor forzado que ayude a la historia a abandonar ese «incómodo» momento de debilidad en el que todo se ve negro, ni se tratan los temas mencionados con banalidades sino que todo lleva su tiempo, planificación y un desarrollo digno ya no del Óscar, sino de todos los premios que las academias puedan darle.

La historia no gira en torno únicamente a El Gato con Botas: Ricitos de Oro y su familia de ositos también aparece, además de Kitty Softpaws y el nuevo personaje Perrito (al que amamos y defenderemos con nuestra vida si es necesario), entre otros. Cada uno ha llevado una vida completamente opuesta al resto de personajes, pero terminan unidos dando cada uno una lección al espectador. También podrían dar cleenex, porque sí, esta peli es de echar lagrimita.

Y por último Lobo, el «villano» que roba protagonismo y consigue ponernos la piel de gallina. Lobo es un villano perfecto, digno de enfrentarse a un héroe como El Gato con Botas y que termina dando la mayor lección de la película. Las escenas que rodean a este personaje contienen el mayor desglose de animación con un además un increíble efecto sonoro que deja huella, nunca mejor dicho.

Antonio Banderas, y ya estaría

Qué lujo es poder disfrutar de Antonio Banderas en todas sus facetas y qué gusto poder presumir de ser de la tierra de el mismísimo Gato con Botas. El personaje perfecto para el Zorro, que una vez más ha demostrado ser uno de los mejores actores del panorama actual. Al poder disfrutar de la película en versión original, pude admirar la fluidez con la que el malagueño da vida al Gato, al que se nota que tiene tanto cariño como el que más. Lo mejor de la película, para los que la disfruten en versión original, es la naturalidad de los cambios de registro entre inglés y español, marcando el origen español de el Gato y mexicano de Kitty, la espectacular Salma Hayek. Olivia Colman, Harvey Guillén y Florence Pugh terminaron de añadir el toque perfecto en la película, demostrando una más lo importante que es que los actores (ya sean actores cinematográficos o de voz) sean los encargados de darle vida a personajes animados por delante de cualquier famosito de turno.

Así que, en definitiva, ‘El Gato con Botas: El último deseo’ es una película de 5 ✩✩✩✩✩ que se merece cualquier galardón a la que la nominen. Es divertida, contiene una animación que deja a cualquiera boquabierto y su argumento es perfecto para el disfrute de todos en casa. Perfecta para fans de Shrek por

Team Delirium

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