Madrid es mar sobre el que confluyen diferentes ríos, rebosantes de cultura. La música, además de ser un arma de reivindicación, es hogar para aquellas personas que están lejos de sus hogares. Por ello, Gloria Estefan se subió al escenario de la céntrica Plaza de Colón para celebrar el Día de la Hispanidad.
La artista cubana deleitó a los presentes con más de dos horas de show. No sólo repasó su presente, centralizado en «Raíces», si que también desbloqueó los recuerdos de sus fans con sus clásicos de siempre. «Oye», «Abriendo Puertas» o «Mi Tierra», fueron buen ejemplo de ello.


Además, aprovechó su estancia en la capital española para subir al escenario a Nathy Peluso, con quién nos regaló el remix de «Chirriqui Chirri» y a Emily Estefan, su hija, la cual nos desencajó la mandíbula al homenajear a grandes mujeres de la industria musical.
Por supuesto, hay que destacar el constante homenaje a su tierra: Cuba. Durante varios momentos reivindicó su libertad y la importancia hereditaria de la emigración dentro de su música.
El final del concierto fue una auténtica explosión de confeti, que sin duda, fijó para siempre esta mañana de domingo.

