• febrero 6, 2023 4:45 am

Reseña | «Memorias de una novelista» – Virginia Woolf

NordicaLibros nos trae en su colección minilecturas «Memorias de una novelista«, una de las obras de Virginia Woolf que más puede llamar al público curioso y atraído por el género de las biografías. Leyendo su contraportada, descubrimos que tanto el relato que se juzga como los personajes que lo protagonizan, bibliografista y bibliografiada (si es que la RAE me permite la invención de dichas palabras), son ficticios. Entonces, ¿cuál es el gran atractivo de esta historia de Virginia Woolf?

“¿Qué derecho tiene el mundo a saber de un hombre o una mujer? ¿Qué puede decirnos un biógrafo sobre una persona?, ¿y en qué sentido puede el mundo beneficiarse?”

Virginia Woolf, Memorias de una novelista

Lo sé, hacer esa pregunta sobre una obra de Virignia Woolf puede resultar hasta ofensivo, pero mi pregunta va desde un apartado imaginativo, realizada en un supuesto por alguien que no ha leído antes a la británica. Muchas personas conocerán más que de sobra o de oídas su famosa Una habitación propia (‘A Room of One’s Own’) de 1929, una de las obras clave del feminismo, y quizá hayan comenzado sus aventuras literarias con Woolf por ese ensayo que mezcla biografía y ficción únicamente como Virginia Woolf sabía hacer. Para esas personas, estas Memorias de una novelista les parecerá bastante parecido en cuanto a estilo (y quizá en algunos detalles, en cuanto a contenido también), pero el tema a explorar en esta historia gira más en torno al concepto de autor y la persona, lo privado y lo público.

En este pequeño librito, que no llega a las 50 páginas sin contar las de cortesía y derivadas, Virginia da una clase magistral de análisis literario hacia una biografía que, como hemos mencionado, no existe. Las protagonistas hacia quienes va dirigida esta historia son la señorita Linsett y la señorita Willatt, la primera encargada de escribir la biografía de la segunda. Virginia analiza la biografía de Willatt escrita por la señorita Linsett, la cual el lector no puede leer directamente pero sí conocer a través de la crítica literaria realizada. Juzgando los métodos, las palabras escogidas y las escenas que la señorita Linsett decidió representar como memorables sobre la vida de la señorita Willatt, Virginia Woolf reflexiona sobre cuánto merece ser contado sobre una persona, qué es lo que aporta eso a los demás y cuánta verdad puede haber sobre una persona descrita en palabras de una que, quizá no la conocía tanto como pensaba. ¿Quién pone las reglas a la hora de hablar sobre otra persona?

Este breve relato consigue provocar varias cosas en su lector. Primero, hace que se plantee esas preguntas sobre la vida ajena, cuánto realmente necesitamos saber sobre una persona reconocida o admirada y qué es lo que realmente merece la pena ser escrito para la Historia; y segundo, una sensación de vacío extraña, incluso de cariño al finalizar el libro, hacia esas personas ficticias las cuales hemos conseguido juzgar en segundo plano a través de las palabras de Woolf. El lector de Memorias de una novelista se encuentra ante una vida mal contada, que parece que arregla la narradora, pero a la vez no sabe completar con exactitud lo que falta en la ecuación de la vida de Willatt. ¿Qué es más cierto, lo que contó la señorita Linsett o lo que juzgó por omisión la narradora? Con todas las preguntas que surgen en esta corta historia, desde luego que lo que una desea hacer tras completar su lectura es arrancar con una biografía real para ponerlo todo en práctica. Y es que, aunque pasen los años –en este año se celebran 140 años del nacimiento de la autora—Woolf sigue siendo relevante en todo aquello que escribió.

Como último aporte, no quisiera olvidar aplaudir el trabajo de la traducción de Blanca Gago, quien ha representado las palabras de Woolf de forma magistral, logrando que su esencia no se pierda.




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