• junio 20, 2021 8:09 am

Delirium Nostri

Cultura con un toque muy personal

(TBT) El niño con el pijama de rayas.

Drama donde los haya, así de rápido os lo digo. También os digo que es una de las mejores películas que he visto en mi vida a pesar que la historia de los campos de concentración no es de mis temas preferidos para ver o leer.

Esta adaptación a película del libro con el mismo nombre del año 2008 cuenta la historia de un niño, Bruno que vive actualmente en los tiempos de la Segunda Guerra Mundial. Su desgracia es ser hijo de un padre que es comandante y tiene un carácter muy estricto. Actualmente su padre cambia de puesto y se encarga de llevar un campo de concentración. Para Bruno no le supone un bien realizar este cambio ya que en su nueva casa no tiene ningún amigo. Pero un día desde la ventana de su casa puede divisar que al otro lado del jardín de la casa hay unas vallas y mucha gente vestida con pijamas de rayas. Bendita la inocencia de los niños, ya que Bruno pensaba que eran unos granjeros y no lo que eran en realidad, judíos recluidos en un campo de concentración. En un día de aburrimiento y curiosidad decidió ir a verlo más de cerca a escondidas de su familia y al llegar allí encuentra a un niño de ocho años pegado a la valla. Shmuel, que así se llamaba el niño hace que Bruno encuentre a un compañero de aventuras y secretos a pesar de la separación de la valla.
Cuando pasa el tiempo se decide que Bruno y su familia no debe vivir ahí, ya que se destapa cuál es el verdadero puesto de su padre ya que se descubre lo que de verdad hacen con los judíos y las famosas cámaras de gas.

Bruno por supuesto no quiere marcharse de allí, siente pena por dejar a su nuevo amigo. Asique Bruno acude a contarle a Shmuel lo que va a pasar, lo que no sabe es que Shmuel está triste porque no encuentra a su padre. Quizá, seguramente, sería una víctima más de la cámara de gas y por eso no lo encuentran.

Bruno siente que lo último que debe de hacer por Shmuel antes de irse es ayudarle a buscar a su padre. Deciden hacer un agujero para que Bruno entre al campo con un pijama de rayas.
Cuando por fin accede, comienza a llover y son refugiados en un barracón. Lo que no saben ellos y que es lo más atroz de la historia, que se trataba de una cámara de gas. Bruno y Shmuel mueren ahogados por un pesticida a base de cianuro o por su inocencia infantil.

La familia de Bruno se da cuenta de que el niño falta en casa, se vuelven locos buscándole hasta que llegan a la parte de la alambrada en la que encuentran la ropa del niño cambiada por el pijama de rayas con el que murió. Un duro palo para la familia, ya que habían perdido a su hijo por culpa de un padre egoísta.

Creo que con simplemente leeros de que trata la película podéis percibir la dureza del guion. Es dura, pero de verdad, merece mucho la pena verla.

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