• octubre 26, 2020 10:07 pm

“Un susurro en la tormenta”, el disco de La Oreja de Van Gogh dispuesto a dejar huella.

Los astros parecieron congeniarse el pasado viernes mandándonos una tremenda tormenta para recibir el nuevo disco de la Oreja de Van Gogh. El grupo, lo catalogó como un acto genial de promoción en sus redes sociales, y a mí, por otra parte, me pareció el ámbito ideal para que las historias calasen más hondo mientras el goteo de la lluvia y los rayos se fundían.

“Un susurro en la tormenta” ya es de todos nosotros. Más que susurro es un altavoz de grandes tramas, un disco que camina con los pies pegados en el suelo. Hoy hablaremos de las canciones inéditas de este álbum.

“Doblar y comprender” es la primera parada. Esta, lleva al límite la voz de su vocalista Leire Martínez que muestra que puede con todo y más, siendo uno de los registros más completos del panorama musical español. Cuando las notas entran por los oídos se convierte en impulso nervioso. Es una letra que nos narra un hasta siempre, pero con mucho sentimiento, comprendiendo que la vida son etapas.

El paso del disco absorbe, es como un recorrido a pie disfrutando de los bellos paisajes que nos hace divagar sobre la vida. “Como un par de girasoles” me evoca esa sensación. Estrechamente unida a la narración de su antecesora, con el tiempo como personaje principal, pero siendo un nuevo capítulo muy diferente. La delicadeza de la base me fascina.

Tras pasar por “Abrázame” y “Durante una mirada”, temas de los que ya os hablamos tras su publicación y artículos que estáis invitados a leer, llegamos a “Galerna”. El encanto principal, es la forma de narrar la historia que encierra y como Leire sabe poner los acentos, los suspiros para hacer disfrutar. La tormenta es testigo de una desgracia, y la base, te hace navegar por el suceso, hasta llegar al momento clave.

Proseguimos con “Menos tú”, una canción elegante y dulce, una declaración de amor directa (o no), como una caricia, con un final inesperado. Siempre fundida con la tormenta que tanto significa en este álbum.

Llegamos a una de las dos canciones que más impacto me ha producido del disco: “Sirenas”. Quizá, por la forma de hacer historia del grupo vasco, que, como un tatuaje, deja huella pese al paso del tiempo en la sociedad.

Su punto de vista, limpio y lejos de rencores la hacen grande. Nos habla desde la tranquilidad tras el cese de la banda terrorista ETA. Un sello para que las próximas generaciones no olviden los errores cometidos en el pasado.

Tras que “Acantilado” nos meza en sus brazos siendo una historia de amistad muy especial, “Me voy de fiesta” es una bomba de energía. Disfrute de uno mismo, sin pensar en problemas.

“¿Lo ves?”, es como un latido intenso. Un amor duradero inmune al paso del tiempo. Mejor es escucharla y dejarse de presentaciones. Un fin de fiesta espectacular.

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