Hay discos que sobrepasan los límites de las palabras. Calan a primera escucha y se hace complicado ser certera a la hora de explicar la inmensidad que contiene en sus letras. El disco de Violeta se ha hecho esperar, pero por fin ha llegado y sin duda, lo ha hecho para quedarse. “Violeta” es mucho más que un primer disco, es una demostración de inteligencia plena, que ha sabido reinventar y acercar a una nueva generación la historia de “La Traviata”.
Se trata de un disco que hace que el oyente pare su mundo para escucharlo con plena atención. Desde esa calma de despejar todos los sentidos de sus quehaceres diarios para destinarlos en la escucha de este trabajo, el oyente se sumerge en un viaje emocional de lo más interesante. Cada canción está hilada a la perfección con la siguiente, pero a la vez, aporta algo totalmente diferente que su predecesora.
Por otro lado, las letras son pura poesía. La artista narra las diferentes caras del amor con una soltura admirable. Sin duda, hay pasión en cada rincón de este disco.

