Belén Aguilera, me tienes a tus pies.

Tengo dos conclusiones respecto a los conciertos, nunca se conoce a los artistas hasta que no se les vive en directo, además que aquellos en los que sales con una sonrisa de oreja a oreja y con mucho sentido a tus espaldas, son aquellos que forman parte de tus mejores noches. Estos dos factores se cumplieron anoche, Belén Aguilera llenó la sala Galileo Galilei, y tuve el gran honor de estar entre el público.

Como un hada madrina, descalza y ante el aplauso del público la cantante se mostró ante el escenario madrileño. Era una noche de éxitos,de los que en un futuro lo serán y de reencuentros, como el caso de “Ven aquí” encargada de abrir la velada y de poner la intensidad perfecta al inicio.

Haciendo un guiño a aquellos seguidores que empezaron a seguir sus pasos, llegó un mix de grandes éxitos de Rihana. Ella es poderosa, y entre sus superpoderes se encuentra ese de dar la vuelta a las canciones de otros autores para parecer que han nacido de las teclas de su piano.

El público, que hasta entonces habíamos  respetado los silencios, arropamos la voz de la cantante creando un ambiente único e íntimo en “Sálvame tú”. Uno de los momentos que van directos al cerebro para tatuarse allí por siempre.

Y tras ello, llegó el primer dúo de la noche que fue acogido con una gran ovación, pues una gran artista pisaba el escenario. Bely Basarte puso el punto de dulzura idóneo, cantando a dúo con Belén “Guantanamera”.

¿Quién puede versionar a Rosalía con tanta seguridad? Pues sí, Belén nos dejó sin palabras con su elegancia y su saber estar con “Fucking money men”, que subió la adrenalina de la sala.

Siempre dicen que la felicidad llega en frascos pequeños, pienso que la música cuando lo hace es capaz de mover fronteras, de removerte por dentro. También pienso que cuando llega una canción a un concierto que aún no se ha publicado y es capaz de emocionar, ya tiene vida, ya es del patrimonio de todos y tiene el cielo ganado. Sí, hablo de “T´estimo” demostrando que los sentimientos no entienden de idiomas, si se habla desde la verdad. Atentos al próximo 30 de octubre, id preparando pañuelos porque el tema ha venido para quedarse.

Otro de los momentos más emocionantes fue la llegada al escenario de Edurne para cantar “Jaque al rey”. En ese momento se juntaron mi pasado, mi presente y mi futuro, y salió la niña de siete años que suspiraba por la música de Edurne. En los conciertos siempre hay que ser un poco niño, mirarlo todo con la ilusión de una primera vez, y estoy segura que ese momento se convertirá en un para siempre.

Belén quiso tener cerca a sus pilares, sus amigos que han seguido muy de cerca su proyecto, y estos la arroparon encima del escenario de la Sala Galileo Galilei.  Primero con un mix muy especial de Billie Elish y más tarde con la canción principal de “Ha nacido una estrella”, “Shallow”. Para triunfar hay que tener los pies amarrados siempre a las raíces y Belén lo tiene más que hecho.

Pronto llegó otro de los duetos de la noche, Manel Navarro. El artista nos demostró que este tiempo de ausencia ha servido para componer maravillas como “Que te vaya bien”, que sin duda ha cambiado mi opinión sobre él, levantando mi curiosidad sobre su próximo proyecto. Y claro, si a esta canción le sumas la voz de Belén, pues ya supera lo insuperable, haciéndola mágica.

El concierto estaba llegando a su fin, y llegó “Muere”, y morimos con ella. Es una de las joyas de su EP y después de vivirla anoche, ya es debilidad. Inevitable que cada vez que la escuche transladarme mentalmente a la sala madrileña.

Para finalizar, llegó “Halo” y un momento precioso, donde los papeles se vieron invertidos. Pues la cantante, invitó a cantar con ella a una de las espectadoras que resultó tener una voz casi divina.  La emoción estaba más que presente, y claro no estábamos dispuestos a que esa fuese una última canción.

Las voces de todos los asistentes con la de la cantante fueron una para decir adiós a la noche, y “Jaque al Rey” fue la culpable.

Este concierto viene acompañada de un siguiente concierto, pues Belén se ha quedado con un pedacito de mí. Ella con una fuerza envidiable,  puede lograr parar el tiempo con el baile de sus manos encima del piano. Sigo en shock después de haber pasado casi 24 horas del concierto. ¿Supongo que de eso se trata la música no?

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