Julia Medina debuta con “No dejo de bailar” y nos vuelve locos.

Julia Medina fue un flechazo, de esos que pasan una vez de cada cuanto. Desde ese momento sabes que estás destinada a escuchar a ese cantante hasta la eternidad, y por supuesto que sin cansarte. Los presagios se cumplieron, vaya si lo hicieron, pues estoy completamente enamorada del álbum debut de la cantante. Titulado “No dejo de bailar”, ya está disponible desde el pasado 18 de octubre. 

¿Cómo describir este disco en rasgos generales? Es un susurro que te trae un estado de paz absoluto. La voz de la gaditana transmite por los cuatro costados, magia, por así resumirlo. Fiel a sus principios, ha mantenido los rasgos que hicieron que me enamorada de su música. Y ha dejado claro que, no hace falta una producción de infarto para lanzar un álbum de diez.

La canción que abre el álbum, es “Dime” su primer single. Recuerda que ya hablamos de él en un artículo anterior que os dejaremos a continuación.

Julia Medina, la música te sonríe.

Después de “Dime”, nos encontramos con “La inseguridad”. Considero que la primera regla de todo poeta es saber explicar lo inexplicable, y Julia con apenas escuchar dos canciones ya podemos clasificarlas en esta categoría. Es una canción para cautivar aún más si cabe y conquistar a los no tan fans, pues tratando un tema que nos ha afectado a todos alguna vez en nuestras vidas, es imposible no sentirse identificado. “Hacer del miedo un arte”.

Pasamos a “No hablan más de ti”, es una canción sanatoria como cortavenas. Él prototipo ideal para que la maravillosa voz de Julia salga a relucir y levante suspiros. Vivir está canción es directo tras la firma de discos de Madrid ha sido decir un “sí” rotundo a la gira, y presiento que cuando escriba mis líneas sobre el concierto no tardaré en deciros que si tenéis la oportunidad no os la perdáis.

Está claro que la guitarra funciona como la varita mágica de Julia, y así pasa en “No dejó de bailar”. Lo que mejor se le da a la cantante es crear ambientes íntimos, pequeños ecosistemas a los que evadirse cuando ella canta. Porque si ella alza la voz, ¿importa algo más?.

Si su antecesora hablábamos de un amor roto, “Hoy se hizo tarde”, marca el contraste. La voz dulce de la cantante marca el ritmo de una historia de amor sin fronteras. Desde luego, yo no tengo miedo a quedarme contigo.

Llegado este punto, es el momento de hablar de mi canción favorita del disco, “El Circo”. Ojalá que en futuros trabajos nos siga mostrando canciones protesta como esta.  Es un reflejo fiel de la sociedad actual, pero a la vez positivo, planteando que a pesar de todo no nos van a parar.

Mi conclusión a “No me despedí” es que tengo que escuchar a Carmen Boda. Habla por sí sola dentro del disco y se desmarca de las demás. Defiende la imagen de una mujer empoderada, cantando con una “chulería” que encandila a cualquiera.

La última canción que me gustaría destacar es “Sálvame de ti”. Una síntesis de todo lo que hemos hablado del disco, junto a todo un maestro como es Pedro Guerra. Está canción transporta.

 

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