• junio 17, 2024 3:32 am

¿Cómo escapaba de la censura el cine LGTBIQ+? España y EEUU (II)

Las identidades LGBTIQ+ han sufrido persecución y censura durante años en cualquier ámbito cultural. Debido a esto, los artistas y, en general, la comunidad LGBT ha encontrado maneras de evitar y escapar a esta censura y persecución.

Por desgracia, los casos en los que la censura era evitada eran extremadamente limitados, debido al miedo de rechazo de los respectivos gobiernos, siendo el miedo más profundo aún en España con la dictadura de Franco y el peligro de rebelarse ante éste. La división entre factores externos y factores internos fue creada por la Dra. Gabriela de Lima Greco en su artículo de 2017 Burlando la censura franquista: ¿Corrupción o resistencia? En el que trata los límites de la perversión y la rebelión durante la época de la censura franquista.

Factores externos

Se entienden como recursos externos todos aquellos métodos ajenos al propio desarrollo de la cinta. Siendo el mundo cinematográfico una industria es sabido que existen conexiones dentro de la misma, como habría en cualquier otra. Uno de los resultados de estas relaciones interpersonales son los conocidos como “nepotism babies” (The New York Times, 2022). Hijes de personas conocidas de Hollywood que, gracias a su dinero y sus conexiones dentro de la industria, encuentran oportunidades con mayor facilidad que otros artistas.

Gracias a estas relaciones entre los participantes del mundo cinematográfico, muchos estudios eran capaces de escapar ciertas censuras pidiendo la colaboración y el apoyo de trabajadores de las instituciones censuradoras. Luis Buñuel, famoso director español, fue capaz de grabar Viridiana (1961) gracias a su amistad con Paco Rabal, quien le consiguió el visado que permitiría el rodaje del film.

Otra técnica destinada a evadir las restricciones eran los sobornos o pagos hacia los mismos censores y jueces, existiendo diversas cartas recogidas en archivos con intentos de extorsión: “En el archivo de la administración se han encontrado cartas con intentos de soborno al personal censor” (Tena, 2018). El propósito del uso de las conexiones y no el inmediato acceso a la compra de censores es el mero hecho de que los sobornos suelen dejar un rastro, pudiéndose emplear más adelante en su contra. Era también común la protección por parte del respectivo Estado de aquellos artistas que consideraban necesarios para el bien del público. De la misma manera que Franco consideró que el cambio de estructuración de las salas de cine era obligatorio, los largometrajes que mostraran y defendiesen ideales nacionales serían más fácilmente aprobados incluso si mostraban escenas de violencia que normalmente serían rechazadas.

Factores internos

Entre los recursos internos se encuentran todas aquellas técnicas que se aplicaban al proceso mismo de creación del largometraje. Esto incluye adaptaciones al guion, títulos e incluso técnicas de cámara y dirección llevadas a cabo para aprovechar cualquier vacío legal que encontrasen. Había géneros de cine que fueron afectados en mayor cantidad que sus iguales, siendo la comedia, el terror y la película romántica las más influidas por las restricciones.

Directores tan conocidos como Alfred Hitchcock debían maniobrar entre los límites establecidos por la MPPDA en Estados Unidos, y varias de las operaciones realizadas fueron estudiadas y compartidas entre artistas en Hollywood. Algunos ejemplos de estas maniobras en las películas románticas serían el uso de pausas acentuadas con música y planos dramáticos en lugar de las largas escenas de pasión a las que estaba acostumbrado el cine antes del código; el uso de personajes secundarios o terciarios insinuando actos cometidos por otros ya que éstos no podrían ser mostrados en pantalla, como el adulterio. Para la comedia, el mayor obstáculo era la prohibición de las palabras vulgares, esto hizo que los escritores y guionistas encontrasen sinónimos y expresiones similares para tratar insultos o maldiciones, o incluso que se mostrasen las bocas de los actores diciendo la palabra en cuestión, pero otro sonido eclipsase su voz con alto volumen. Estas técnicas contrastan con el cine de terror, que dependía de tomas y direcciones artísticas que pudiesen transmitir la dureza de los crímenes y actos cometidos mientras que no se mostraban del todo en pantalla y, al mismo tiempo, condenaba al culpable de perversión y corrupción (Pullman, 2021).

Queer-coding

La técnica más utilizada respecto a la comunidad LGBTIQ+ eran los personajes receptores de queer-coding, cuyo significado, según Koeun Kim, es el siguiente: “implicar que tienen o muestran estereotipos y comportamientos que están asociados (aunque sea de forma incorrecta) a la homosexualidad o la naturaleza queer” (2017). Esta técnica fue concebida precisamente para evitar la censura y represión de las películas que mostrasen identidades LGBTIQ+. Los rasgos que menciona Kim comprenden desde formas de hablar que se considerarían socialmente de otro género hasta el travestismo.

El queer-coding era empleado de forma constante en las épocas del Hays Code y del régimen franquista español y ha sobrevivido hasta hoy en día. Pueden verse ejemplos en películas y series extremadamente populares que, por alguna razón, consideran oportuno autocensurar las identidades de sus propios personajes. Es culpa de restricciones organizadas como las estudiadas en este ensayo que la codificación de personajes como queer esté comúnmente relacionada con villanos y antagonistas. Debido a la insistencia del Código Hays de promover la rectitud moral establecida por las leyes divinas, aquellas personas identificadas como perversos sexuales no podían ser protagonistas ni personajes secundarios que apoyen al principal, sino que debían ser mostrados como corruptos o como, según dicen los jueces de Franco “aberraciones sexuales y desviaciones” (Melero, 2013).

Melero también expresa la existencia de estos personajes codificados como queer en el cine franquista y muestra que están divididos en dos categorías en su libro La homosexualidad en el cine franquista:

“O bien la homosexualidad aparecía por un posible despiste de la censura, es decir, el texto fílmico y los creadores de éste se las ingeniaban para saltarse las normas; o la homosexualidad era tolerada por los organismos censores, normalmente por considerarse que la condena implícita en la representación cinematográfica era suficiente pena para la representación homosexual” (2013).

Son las primeras representaciones las que nos interesan para este ensayo, puesto que las segundas son aquellas condenadas a la tragedia, que han acabado desarrollando el tropo conocido como bury your gays descrito por Elizabeth Bridges como “la muerte de personajes LGBT porque estos personajes son vistos como más reemplazables que sus contrapartes heterosexuales”.

Ejemplos de intentos

Tal y como indica Melero, existen varios modelos para investigar la evasión de la censura. A continuación vamos a explorar la representación de identidades LGBTIQ+ en el cine de Estados Unidos y España durante sus mayores épocas de censura y cómo se consiguió esta representación según los recursos explorados.

Estados Unidos

El primer ejemplo a analizar es el de Some Like it Hot [Una Eva y dos Adanes] de 1959 (fig. 5). Esta película, protagonizada por Marilyn Monroe, Jack Lemmon y Tony Curtis mostraba a sus dos personajes masculinos travistiéndose y explorando el mundo desde una perspectiva femenina para escapar a la mafia. La película toma una posición interesante y, en vez de utilizar sus posibles recursos para evitar la censura, decidió afrontarla a toda costa y enseñar en pantalla las ideas planteadas desde un principio. Así pues, el largometraje no recibió el sello de aprobación de la MPPDA, pero su popularidad hizo imposible cualquier intento de ahogar su distribución y llegó a ganar varios premios, entre ellos el Globo de Oro a la mejor película de comedia o musical (Saporito, 2016).

Otro ejemplo interesante en el que se muestra el queer-coding y los recursos internos aplicados por los estudios es el de Adam’s Rib [La Costilla de Adán] de 1949, donde la protagonista interpretada por Katharine Hepburn debate de forma continua sobre la feminidad con su mejor amigo Kip Lurie. Kip cumple todos los estereotipos clásicos de un homosexual, hablando de manera afeminada y acompañando a las mujeres sin perseguirlas romántica o sexualmente. Kip, en cierto momento de la película, expresa a su amiga que le ha convencido para ser mujer, puesto que es bellísimo existir como tal a lo que Adam, el interés romántico de la protagonista, contesta que “No tendría que hacer mucho, tampoco”. De esta manera la película expresó al mismo tiempo que este personaje era un hombre homosexual y que esta condición debía ser rechazada por las personas decentes, evitando así la censura (Saporito, 2016)

España

A diferencia de Estados Unidos, los cineastas españoles no podían simplemente ignorar la censura de Franco y, a falta de espacios seguros en su propio país, muchos decidieron exiliarse durante la dictadura, como el famoso Luis Buñuel.

Esto no paró a los estudios españoles, quienes siguieron mostrando experiencias LGBTIQ+, incluso si esta no fuese su intención inicial. Un tipo de películas muy comunes durante la dictadura eran de temática militar, que presentan vivencias del ejército español y, al promover el sentimiento nacional, el Estado las distribuía sin quejas. No obstante, lo que la dictadura no tenía en cuenta era las relaciones altamente homoeróticas y homorrománticas que se presentaban en estos largometrajes. Las relaciones ambiguas mostradas en películas como

¡A mí la Legión! (1942) entre sus protagonistas, el Grajo y Mauro no fueron cuestionadas por la censura, pero las audiencias queer hoy en día observan la naturaleza homosexual de la película.

Una película que marcaría la diferencia en España para la representación LGBTIQ+ es Diferente (1961) un largometraje en el que su protagonista está codificado como queer y como hombre homosexual, teniendo intereses concebidos como femeninos y prefiriendo la soledad a la compañía de una mujer.. De alguna manera desconocida, la película fue capaz de evadir la censura del régimen y fue altamente distribuida e incluso premiada. La divergencia del protagonista, interpretado por Alfredo Alaria, no se muestra como algo negativo que se deba rechazar por su familia, quienes acaban llegando a la conclusión de que no pueden cambiar a Alfredo, el protagonista, y deben dejarle vivir su vida tal y como lo ha estado haciendo.

Phoenix GS

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