• noviembre 30, 2021 10:48 am

Delirium Nostri

Cultura con un toque muy personal

(Crítica) El verano que vivimos: una historia envolvente, que quedará para la eternidad.

Hay historias que botan y rebotan en tu mente. Por alguna extraña razón, en los primeros instantes de película, unas mariposillas se presentan en tu estómago, simbolizando que ese argumento se quedará para siempre en tu cabeza. Eso es lo que me pasó con “El verano que vivimos”. Un flechazo a primera vista, casi desde el tráiler. Como un huracán, borró de mi mente las dudas que planteaban la posibilidad que mis altas expectativas no fuesen cumplidas en los instantes previos.  

La historia comienza con una joven estudiante de periodismo llegando a su lugar de prácticas. Sin duda, el personaje con el que más identificada me siento ya que compartimos amor por la misma profesión. Ella simboliza el sueño que he ansiado durante mis cortos 20 años. Con una pureza extraordinaria, sigue el rastro de una esquela para desenmascarar una historia maravillosa. Ejemplo de periodismo de calidad, sin intereses ni ansias por ganar fama.

Esta película, tiene un toque poético, ya no solo en el guion, sino también en el juego de miradas o en el seductor acento andaluz. En las partes más oscuras adquiere un toque lorquiano con las dolorosas muertes.

La fotografía y la luz es parte de la belleza de este film. No puede haber mejor reflejo de la Andalucía veraniega que un sol abrasador, presente en cada minuto. Contrasta con la noche, representando lo furtivo, lo prohibido y augurando la desgracia.

Las escenas de acción no recaen en lo morboso, sino que son perfiladas de una manera más que elegante. Haciendo más grande la historia de amor que esconde.

Eso sí, en su contra tengo que decir que la curiosidad me puede en muchos momentos de mi vida, y claro, en el ámbito cinematográfico no podía ser de otra manera. He echado de menos una mayor profundidad en la relación de Isabel (Guiomar Puerta) y Carlos (Carlos Cuevas).

Deseo con todas mis fuerzas que tanto Blanca Suárez como Javier Rey, se vean recompensados en los diversos premios del mundo del cine del próximo año. Pues considero que esta obra es culmen en su carrera. Es difícil no salir del cine enamorados de ellos.

La banda sonora, es la arena de los viñedos, completamente indispensable en el transcurso de la historia. Mis dieces a la intervención de Alejandro Sanz.

Se echaba en falta una historia de amor tan pura en cartelera. Sin duda, un gran paso para el cine español.

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