• septiembre 26, 2020 12:49 am

(Crítica) La Línea Invisible: Un viaje a los orígenes de ETA.

Hoy traemos de nuevo un comentario de una serie a Delirium Nostri, “La Línea Invisible” disponible en Movistar Plus. Esta miniserie, nos ha hecho reflexionar sobre la crueldad del ser humano, pero no se queda libre de crítica dejando algunos flecos sueltos.

Hasta los que pertenecemos a las generaciones más jóvenes, somos conscientes del daño del grupo terrorista vasco ocasionó a nuestro país, pero, estoy segura de que no tenemos una formación muy amplia, creándonos una idea a través de lo que nos cuentan nuestros padres y abuelos. Nuestra educación secundaria, se queda lejos de formarnos sobre esta parte tan oscura de nuestra sociedad, por lo que “La Línea Invisible” se presenta como el condimento perfecto.

Todos podemos señalar quienes son los malos de esta historia, pero hasta ahora, podemos considerar como “tabú” los abusos cometidos por el Estado mediante su cuerpo de policías, especialmente mediante la figura del torturador Melitón Manzanas. Hay que recordar, que Aznar durante su gobierno le concedió la Medalla de las Víctimas del terrorismo. De manera firme y clara, nos muestran las técnicas que utilizaban para hacer hablar a todo aquel que parecía sospechoso. Sin duda la crueldad de estos te revolverá el estómago.

Los actores, si soy sincera, no se realmente como juzgarlos. Saben mostrar la frialdad que conlleva tener la cabeza de un asesino, pero en muchas ocasiones, se quedan fríos y poco expresivos. Quizá solo es sensación mía…

Los diversos puntos de vista hacen la serie más completa: el caso de como una niña desde su inocencia se comunica ante los nervios del asesino, como el dolor establece un cierto paralelismo ante la muerte de un etarra y la de un guardia civil…

Es muy respetuosa con las víctimas, ejemplo de ello es como muestra la historia de amor del primer guardia civil asesinado a manos de la banda hasta su fatídico final.

Peca de breve y rápida, dejando algunos detalles por el camino. Desde que se decide en la asamblea el asesinato de Melitón Manzanas hasta que se hace realidad, existe un vacío existencial que deja con ganas de más y con mucha curiosidad que saciar.

Tras la escena final de la serie, relatada por Txiki (Anna Castillo) es imposible no reflexionar sobre lo vivido desde el origen del grupo terrorista. Creo que el propio personaje pone voz a los pensamientos del espectador, estamos ante la locura de una guerra sin ningún sentido.

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