Una de las parejas más queridas del universo Bridgerton: Collin y Penélope, han aterrizado en Netflix con la primera parte de la tercera temporada. Sin duda, este aperitivo de 4 episodios es auténtica vitamina para todos aquellos que no dejan de creer en el amor.
Como no podía ser de otra forma, y siendo fieles a la esencia de la serie, nos han regalado una historia cocinada a fuego lento, donde la amistad es la clave de este romance. A pesar de ello, hay continuas piedras en el camino, que nos hacen sufrir por el futuro feliz de esta pareja de amigos.
Sin duda, bajo mi punto de vista, en esta temporada como viene siendo habitual, vuelve a brillar la química del casting, donde las miradas intensas y el brillo en los ojos de los protagonistas hacen volar las mariposas de todos los amantes de la ficción romántica.
Para finalizar, hay que aplaudir que en esta entrega se ha cedido el altavoz a las causas de otros personajes que orbitan alrededor de la pareja. Sin duda, esta causa enriquece la trama y ayuda a su dinamismo, salpicándola de puntos cómicos como es el posible embarazo de las hermanas Featherington.
¡Deseando la segunda parte!

