[Crítica] Onward: El lanzamiento de Pixar que se vio ensombrecido por el coronavirus.

El pasado mes de marzo, Pixar lanzaba a los cines su última creación Onward, cogiéndole la crisis del covid-19 de lleno, y por lo tanto fueron muy pocos los afortunados que la pudieron disfrutar de ella en la gran pantalla. Finalmente, Disney Plus ha sido la mejor baza para la película, aunque de momento se desconoce la fecha de llegada a España.

¿De que trata la película? Dos jóvenes elfos, se ven involucrados en una aventura de infarto para poder pasar unas horas con su padre fallecido, trayéndole al mundo de los vivos. Aunque ya podéis imaginar lo que conlleva una película de estas características, vamos a analizar detenidamente sus puntos fuertes.

Son muchas las películas con la firma Pixar hasta la fecha, pero no habían optado nunca por el género más clásico de las historias de cuento: la fantasía; elfos, brujas, centauros y un largo sin fin de seres mitológicos son los protagonistas. Pero claro, no al uso, como podrás imaginar, sino que estos seres podrían perfectamente habitar en cualquiera de nuestras ciudades de hoy en día. Su vida cotidiana puede asemejarse a la nuestra, siendo un punto cómico en muchas ocasiones.

La aventura relatada es de ese tipo de historias que te hacen sudar sin apenas mover un músculo en el sofá con situaciones realmente vertiginosas. Hacer especial mención a la escena en la que el protagonista, Ian, cruza un barranco creando un puente con su propia magia. Su vértigo, termina convirtiéndose en el tuyo. Excepcional guión.

Aunque los creadores son capaces de dibujar situaciones realmente angustiosas, considero que los paisajes están muy poco explotados. Todos tenemos en nuestra cabeza una concepción de mundo mágico, y este se aleja bastante de los frutos de nuestros sueños.

Todas las películas de la casa tienen una moraleja que tiene una gran carga emocional sobre la trama, y como ya imaginaréis, esta no iba a ser menos. No quiero haceros spoiler, pero os diré que la familia y la importancia en creer en uno mismo son fundamentales. A pesar de ello, quiero resaltar uno de los valores más escondidos y me ha parecido brillante: la importancia de la memoria histórica encarnada en Barley, uno de los hermanos protagonistas. Este, defiende a capa y espada metiéndose en más de un lío los monumentos más antiguos, argumentando que sin ellos las ciudades pierden su memoria. Finalmente, esto se convierte en el gran aliado para el desenlace. Todos deberíamos aprender de él.

Cambiamos totalmente de tercio, pues, aunque muchos fans de Disney esperábamos que Elsa esperábamos que el primer personaje abiertamente gay fuese Elsa en Frozen II, pero tras comprobar que nuestra fantasía no se ha hecho realidad, nos reconfortamos con esta película. Aunque es un prácticamente un personaje de relleno, significa un paso más. Veremos que sucede en el futuro, pero Bravo Disney.

-Spoiler alert-

Si algo me gusta de esta factoría, son los héroes insólitos que terminan siendo indispensables para el desarrollo final de la película. En este caso, es la madre, Laurel, que como acostumbramos a ver con la corriente feminista que gracias a Dios ha transformado la manera de ver la mujer en este tipo de largometrajes, con una gran fortaleza ayuda a que sus hijos consigan su cometido.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *