• octubre 29, 2020 2:45 am

(CRÍTICA) ¡Scooby!: Tópicos por doquier.

El regreso de Scooby-Doo a las carteleras este verano de 2020, ha supuesto la unión de nostálgicos de estos dibujos animados con las nuevas generaciones en las salas de cine. Precisamente, el gigante Warner Bross, hablando en términos generales de la película, ha decidido agradar más a este último sector que al público de toda la vida.

La producción, es vendida como la explicación del comienzo de la amistad de los componentes de Misterios S.A, pero a este cometido, le dedican un tiempo muy escaso. Además, se respaldan en una serie de tópicos más que vistos. El chaval solitario (Shaggy) se hace amigo de un perro que habla (sin asustarse de esta cualidad) y es maltratado por los típicos niños abusones. Los chicos guays (Vilma, Daphne y Fred) se le acercan y en menos que canta un gallo se convierten en amigos inseparables. ¿En cuantas películas se ha seguido el mismo guión a lo largo de la historia?.

Si doy una de cal, doy otra de arena, y tengo que decir que el rejuvenecimiento de las animaciones hace mucho bien a la película, dotándola de un alma totalmente renovado.

La Warner Bross ha decidido tirar de la estrategia de la poca personalidad copiando una seña de identidad de uno de sus máximos competidores: Walt Disney. Estos son los llamados easter eggs (referencias a otras películas de la propia compañía). Wonder Woman, Los Picapiedra e incluso Ha nacido una estrella tendrán su momento de gloria. Además añadir que el malo malísimo es Pierre Nodoyuna (Los autos locos – Hannah-Barbera).

Los pequeños detalles son los que pueden convertir una película en un éxito o en un gran fiasco. ¿El error en esta? Fred. El personaje, sigue anclado en los ideales del macho alfa. Además, se recae en la excesiva sexualización de una oficial de policía. ¿Realmente es lo que queremos que aprendan nuestros niños?

Otro error, es la destrucción, como quien no quiere la cosa de la Acrópolis Ateniense, dándole muy poco valor. Así las nuevas generaciones no amarán la historia nunca y caeremos en los mismos fallos.

¿El final? Pues más de lo mismo. Se puede resumir con la frase de que la amistad lo puede con todo. Saturación máxima.

A pesar de mi crítica, tengo que decir que tiene unos puntos de humor muy bien colocados en el momento idóneo para sacar una sonrisa.

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