Hay películas que deberían ser de obligado visionario. Estas tendrían que ser la base para formar a las nuevas generaciones y deberían de servir para mantener intacto el legado de aquellas personas que lucharon por un mundo mejor pero que, a pesar de ello, el transcurso de la historia silenció su lucha.
“Te estoy amando locamente”, la última película dirigida por Alejandro Marín, cumple con todo ello y justo aterriza en las vidas de los españoles cuando más necesaria es, con los derechos de las personas LGTBIQ+ en peligro.
Esta película refleja la vida en Sevilla durante el año 1977, momento en el cual la homosexualidad continuaba siendo un delito. Reme, una madre que ha crecido con los ideales franquistas, se verá involucrada en el movimiento LGTBIQ+ andaluz, gestado en la Iglesia Católica.
El primer gran acierto de esta película es su reparto, encabezado por grandes nombres como Ana Wagener, La Dani o Alba Flores. Sin duda, cada uno de los actores se ha dejado la piel en este libreto y han conseguido mostrar con verosimilitud la sociedad de la época. Además, por otro lado, el ambiente amarillento que se ha elegido para ambientar la película, ayuda al espectador a meterse de lleno en las vidas de los personajes.
Por otro lado, la banda sonora llena de éxitos de los años 70, ayuda a enfatizar la épica lucha de los protagonistas y es culminada con solvencia por la todopoderosa Rigoberta Bandini.
Pero sin duda, el guion es la clave de su éxito. El drama consigue abrazarse con firmeza a pequeñas dosis de comedia y de esta forma, genera una sensación única en el cuerpo del espectador, el cual empatiza con la desesperación de los personajes. En definitiva, es la luz para las vidas de aquellos que aún viven encerrados en sí mismos.

