• febrero 27, 2021 4:45 pm

Dani Fernández siembra incendios en Madrid y su público se lo agradece con amor.

Los fans de Dani Fernández respondimos a su llamada, pues hoy , 23 de enero, se enfrentaba a un nuevo reto en su carrera, llenar dentro de las medidas de seguridad impuestas por el coronavirus, el Teatro Coliseum. De esta manera, demostró que la cultura es segura y que las mascarillas no son frontera para dejar fluir los sentimientos.

Miradas inquietas y guitarras eléctricas sobre el escenario fueron el síntoma de que la batería estaba cargada al 100% para que tanto artista como público se intercambiasen el alma coreando todo el repertorio.
Tras un grito al viento dedicándonos un buenas noches Madrid, que coleccioné en mi particular lista de comienzos de grandes noches, “Puñales” fue el pistoletazo de salida.

A esta, la siguió “Te esperaré toda la vida”: himno indispensable para la epicidad de las noches con el sello Fernández.
El cantante se desnudó el corazón con un sincero agradecimiento a los asistentes por seguir apoyando la música en estos momentos tan crudos consecuencia de la crisis pandémica. Detalles que marcan la diferencia y nos hacen coger más cariño si cabe al que se sube sobre las tablas del escenario.

El primer invitado fue todo un descubrimiento, el vocalista de Arde Bogotá que aportó su fuego a “En llamas”. Garra en estado puro.
Bailó e hizo olvidar nuestros miedos con una canción que hemos visto crecer a lo largo de este Tour Incendios, “Vértigo”. Patrimonio de la suerte de todos los fans.

En sentido figurado, para mi, la música y la vida son palabras sinónimas, tan fuertemente cogidas de la mano que no concibo los latidos del corazón sin las canciones. “Perdido en Madrid” aceleró mi latido cuando Belén Aguilera apareció en el escenario. Tanto Aguilera como Fernández son dos de mis artistas de cabecera, uno es mi nervio y mi fuego, ella es mi paz y mi tranquilidad. Se fundieron con en un halo de magia sensacional.

Si algo me apasiona de Dani Fernández, es su manera de transformar temas de otros artistas. Los baña de su color, de su mundo interno y los lleva a su terreno. Uno de ellos fue “Sargento de hierro”, que no faltó a la cita.
Una de las grandes sorpresas fue Nil Moliner. Con este compartió hermandad y complicidad en “Soldadito de hierro”, ¡Momentazo!

A piano y voz nos arrancó un cacho de corazón con “Ahora” y “No te pido que vuelvas”. El manchego es versátil como pocos, pues de todas las formas instrumentales posibles es capaz de hacernos sentir.

Andrés Suárez cerró la lista de invitados con “6 de septiembre”, recibiendo el cariño del público.
No estábamos dispuestos a que la noche se terminase tan pronto y tras pedir otro baile más, Dani lo correspondió con “La casa de Inés”.
“Bailemos” y “Disparos”, nos robaron lo que nos quedaba de voz, siendo la mejor cosecha para finalizar la noche en lo más alto.

Cuando el cantante cierra los ojos y desprende vibraciones de pasión a través de sus extremidades, empatizas y dejas que tus pies se levanten del suelo para volar con su voz. De esta manera, terminas firmando el contrato más bonito que se puede realizar con un artista. Este consiste en las ganas de volver a sentarte delante de su incendio.
Gracias Dani por tu pasión.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *