GLOW temporada 3: Quiero MÁS

¿A quién no se le hacen cortos los episodios de GLOW? Creo que es una respuesta unánime: a nadie. GLOW es una serie que te engancha y fascina, su primera temporada me enamoró y en el momento que pude ver la segunda la devoré. Con tal velocidad que siento que he de volver a verla para disfrutarla como se merece. Las hermosas damas de la lucha libre han vuelto a ganar el asalto, y ya no hay quien las detenga.

Imagen relacionada

Estamos ante una temporada más centrada en los personajes. Nuestras chicas ahora tienen un contrato bastante jugoso en la maravillosa Las Vegas así que pueden vivir con calma sus vidas…Con toda la calma que la ciudad de los casinos permite. Pero, digamos, que gracias a esta supuesta tranquilidad hemos podido conocer más a nuestras luchadoras favoritas lo cual se agradece. Ya no todo gira en torno a Ruth, Sam, Bas o Debbie, si no que vemos un poco más de todas. Y se agradece, porque esta es una serie en la que adoras a todas y cada una de sus protagonistas.

Lo mejor es, sin duda, como nos muestran problemas sociales rodeados de purpurina y espectáculo. Las madres que por trabajo se ven obligadas a separarse de sus hijos, la inseguridad sobre la orientación sexual unida a la homofobia social que se vivía en los 80 (y que no para), el miedo al amor y la rutina…Cosas del día a día desde otro punto de vista, cómico y familiar que termina abrazando al espectador.

Resultado de imagen de glow temporada 3

Es la magia de GLOW. Hacerte reir e incluso en algunos momentos llorar al verte reflejada. Sus protagonitas, abosolutamente todas y cada una de ellas, reflejan una personalidad que pese a ser tan diferente la una de la otra, combinan a la perfección y crean un reflejo social con el que es muy difícil no empatizar.

Si sumamos esa magia realista con los momentos cómicos nos encontramos con, sin duda, una de las mejores series del catálogo de Netflix. Lo único que realmente he echado de menos en esta temporada es que los momentos en los que se ve el combate son escasos pero el episodio especial navideño lo soluciona. Zoya Destroya, te adoro. Eres el mejor personaje ficticio dentro de una ficción jamás creado.

Una temporada corta (debido no solo a su formato, si no a que una vez empiezas, no puedes parar) pero intensa que te deja con el corazón en un puño en la espera por la cuarta temporada. Y ojalá que sean muchas más.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *