La catedral que fue Infierno

15 de abril de 2019, día mundial del arte. Hacia las siete de la tarde aproximadamente comenzó a arder el corazón del gótico europeo: Notre Dame. Y días después sigue doliendo, y no solo por el fuego.

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REUTERS/Philippe Wojazer

Costaba creer que algo así estaba pasando. Recuerdo que estaba viendo junto con mi abuela en la televisión las procesiones de Semana Santa andaluzas y de pronto apareció el aviso en una esquina inferior. Inmediatamente cambié al canal France 24 y así era, Notre Dame, Nuestra Señora de París, estaba en llamas y pronto la escena comenzó a parecer una película de terror. Horas y horas sin despegarme de la televisión, deseando que se apagara, que con la caída de la aguja ya era bastante broma…Y hasta la mañana siguiente no paró.

Durante las horas de drama el mundo parecía unirse: cristianos, ateos, agnósticos y de todas las religiones, unidos llorando la pérdida de un monumento artístico y cultural que llevaba en pie desde 1200. Las donaciones no paraban de llegar al igual que los dibujos de apoyo a los franceses y de tristeza. Personalmente no comparto lo bonito de los mensajes sobre Quasimodo, pero se que es otra forma de expresarse y bienvenido sea (pero sin bromitas, por favor.) Los parisinos rezaban, cantaban y se unían a la otra orilla del Sena viendo como un trozo de ellos se derrumbaba y más de uno pasó la noche viendo como los bomberos luchaban por cerrar esa puerta al infierno

Pero hoy, 17 de abril, casi dos días después de la tragedia, el drama es otro. No voy dedicarle mucho a quienes son capaces de alegrarse de una pérdida de este tamaño, esas personas no merecen un espacio. Tampoco se molestarán en leer esto, que llevará la etiqueta de “arte”.

El altar de Notre Dame en 2015 |  CNN

Francia siempre ha sido un lugar de mecenas, donde el arte realmente se es valorado. El Gobierno francés planea recompensar a quienes ayuden con donaciones de más de 1.000 euros y la noticia no ha tardado en saltar al ámbito político, con quejas de la oposición.  Y en España el líder de Vox aprovechó en su mensaje de “apoyo” para atacar nuevamente al islam. Ni miedo ni vergüenza. Con esto tan solo se demuestra que las víboras no tienen piedad ni delicadeza con los temas sociales. Hemos visto el infierno en el centro de París, el fuego desatado del hades y muchos siguen sin mostrar ni una pizca de solidaridad sincera.

Se han perdido miles de obras artísticas que nosotros mismos creamos. Homo homini lupus, o en cristiano: el hombre es un lobo para el hombre. Siglo V a.C., nace el Partenón en Atenas. Y siglos más tarde es destruido por saqueos y bombardeos. La Biblioteca de Alejandría, también quemada y más recientemente la destrucción de Palmira, por ISIS. La lista de arte que hemos perdido es enorme, y las lágrimas derramadas con cada destrucción no se pueden contar. No es solo un edificio religioso lo que hemos estado a punto de perder estos días, sino años de esfuerzo, cultura, rasgos de la humanidad y arte.

Interior de Notre Dame tras el incendio.

Se ha repetido cientos de veces en las redes sociales que Notre Dame ha sobrevivido a revoluciones y guerras mundiales, pero no ha podido con un acto de bondad como era su restauración. Error humano o técnico ya no se debe volver la vista atrás. Notre Dame volverá a vivir. Según Emmanuel Macron (presidente de la República Francesa) la Catedral estará reconstruida en 5 años (aunque cuantos más años mejor si eso significa mayor seguridad). Y, además, la nueva aguja se eligirá mediante un sorteo arquitectónico internacional. Ahora el mundo se divide en si volver a reconstruirla similar a la original o innovar. Personalmente voto por la original, pero toda buena obra será bienvenida. Esperamos que este concurso sea lo último que se deba debatir sobre Notre Dame, ya que argumentos políticos no deberían tener cabida en este, un drama internacional cultural.

Finalmente una última opinión. He leído comentarios de “es solo un edificio, hay problemas mayores” o “que se joda la iglesia” y he de decir que, si no te gusta el arte o la Iglesia, tan solo respeta a quienes consideramos esta y otras muchas construcciones no solo una obra de arte, sino una parte de la sociedad y nuestra historia. Claro que hay problemas mayores que la quema de un edificio, pero el riesgo de perder nuestra esencia, cultura, recuerdos…es también un gran problema y no se debe dar la espalda a él ni menospreciarlo. Unidos como sociedad estos problemas desaparecerán.

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